Ciencia España , León, Viernes, 02 de octubre de 2009 a las 15:35

Investigadores de Ponferrada aislan varios genes de un hongo que controla patógenos en cultivos

Están implicados en la síntesis de compuestos con capacidad antifúngica

AMR/DICYT Un equipo de investigadores del Área de Microbiología de la Escuela Universitaria de Ciencias de la Salud de Ponferrada (León) ha logrado localizar, aislar, analizar y caracterizar una serie de genes relacionados con la síntesis de compuestos importantes para el control de patógenos en cultivos. Este grupo de genes actúa en la producción de unos compuestos denominados tricotecenos a través del metabolismo secundario de un hongo con propiedades antifúngicas. La identificación puede permitir avances en la lucha contra enfermedades de las plantas.

 

El hongo Trichoderma harzianum es ampliamente utilizado como agente de biocontrol en el crecimiento de cultivos agrícolas y en jardinería. A través de los tricotecenos, Trichoderma puede mantener a raya a los hongos patógenos que atacan a diferentes plantas. Por ejemplo, controla el crecimiento de Botrytis cinerea, que ocasiona la podedumbre gris de la vid, a la vez que tiene efectos positivos sobre el crecimiento y los mecanismos de defensa de la planta. "Realizar un análisis de los genes implicados en el mecanismo de control del hongo patógeno puede ofrecernos mayor información a nivel molecular del Trichoderma", comenta a DiCYT Rosa Cardoza, una de las científicas del grupo ponferradino.

 

El equipo de investigación, dirigido por el subdirector del campus de Ponferrada de la Escuela de Ciencias de la Salud, Santiago Gutiérrez, ha encontrado a estos genes en una agrupación cercana en una región del genoma del Trichoderma harzianum. El enfoque para tratar los compuestos realizados con los genes es novedoso: "Otros grupos trabajan en los tricotecenos a nivel bioquímico, pero hay pocos a nivel molecular", relata Cardoza. En Fusarium, extenso género de hongos filamentosos patógenos que causan enfermedades y contaminan el grano almacenado en silos, varios grupos de Estados Unidos han analizado cómo produce las toxinas que se impregnan en las semillas. Los investigadores bercianos han tomado como modelo estos trabajos.

 

Punto de partida

 

El punto de partida de la investigación fue la identificación y caracterización de dos genes. Uno es una reductasa que regula la síntesis general de terpenos. Los terpenos son un grupo de metabolitos que poseen una ruta común en todos los organismos, desde hongos a animales. En el ser humano, los más conocidos son el colesterol. En las plantas, su equivalente sería el ergosterol. Gracias a la participación en un proyecto europeo de investigación, denominado Trichoest, el Área de Microbiología de Ponferrada pudo acceder a una base de datos de 10.000 genes del género Trichoderma. A través de una técnica de eliminación del gen, comprobaron que la reductasa no sólo estaba implicada en la síntesis general de los terpenos, sino que también actuaba en el biocontrol del hongo. Posteriormente, los científicos bercianos identificaron un nuevo gen, una epoxidasa, implicada en las pautas para la síntesis de los tricotecenos.

 

Este grupo de investigación en Microbiología de Ponferrada se constituyó en 2001, y hasta 2004 contó con el apoyo económico del Centro Hispano Luso de Investigaciones Agrarias (Ciale) de la Universidad de Salamanca. A partir de esa fecha, obtuvo el primer proyecto de investigación de la Junta de Castilla y León. En 2005, el Ministerio de Educación y Ciencia proporcionó financiación para sus trabajos científicos. Los investigadores acaban de recibir la noticia de que la Administración central prorroga la subvenciones. Dos doctorandas del grupo, Mónica Gómez Malmierca y Marcia Barquero, recogen el análisis molecular del hongo en sus tesis doctorales. El grupo, con cinco integrantes, lo completa José Álvarez Rodríguez.