Ciencia México , Yucatán, Martes, 29 de julio de 2008 a las 11:03

Investigadores de Yucatan desarrollan un protocolo para evitar inundaciones en los municipios del sur de la región

La disolución del suelo rocoso de en determinadas áreas de la península mexicana impermeabiliza los terrenos

CONACYT/DICYT Producto de la disolución del suelo rocoso, en una región al sur de Yucatán se han formado “materiales impermeables” que impiden el paso del agua de lluvia a los mantos freáticos, lo que provoca inundaciones cuando se desencadenan precipitaciones abundantes, asegura el maestro en Ciencias Leopoldo Espinosa Graham, académico de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY). La zona afectada, llamada comúnmente “cono sur” por su forma triangular, se encuentra en el municipio de Tekax, entre los límites de Yucatán, Quintana Roo y Campeche.

 

En este lugar los investigadores de la UADY hallaron la existencia de materiales impermeables que proceden de un tipo de suelo específico denominado “akalché”. “Son arcillas blancas, de consistencia semejante a la plastilina, con alto contenido de calcio”, explicó el investigador.

 

De acuerdo con el maestro Espinosa, estos materiales impermeables son el resultado de un proceso de disolución del suelo rocoso que inició hace miles de años, en el cual partículas finas se desprenden de las rocas formando una especie de arcilla que escurre hacia las zonas bajas.

 

Esta arcilla forma un sedimento inamovible de enorme espesor (más de seis metros) totalmente impermeable que obstruye el escurrimiento del agua hacia el manto freático cuando llueve, propiciando inundaciones de hasta tres metros de altura en zonas de tierra más baja, en donde se encuentran áreas habitacionales y de cultivo. Los materiales impermeables, de acuerdo con el especialista, también se han acumulado sobre cuevas de roca caliza que albergan en su interior senotes, impidiendo que el líquido llegue a estos cuerpos de agua.

 

Propuesta para evitar inundaciones

 

En el 2002, cuando ocurrió el huracán Isidoro, esta zona resultó totalmente devastada, por lo cual los investigadores de la UADY se dieron a la tarea de elaborar medidas y recomendaciones para evitar nuevas inundaciones en la zona.

 

“Tomando en cuenta las características topográficas y los materiales impermeables, propusimos la creación de embalses (vasos de almacenamiento) en las zonas donde escurre el agua; estos depósitos artificiales podrían recopilar el líquido a semejanza de las presas, con el objetivo de reducir los escurrimientos a las aldeas” dijo el especialista. Otra medida de control propuesta es la construcción de “bordos y canales de defensa” entre cada vaso de almacenamiento, rodeando la zona que se quiere proteger, para detener el agua y no permitir su escurrimiento a las poblaciones.

 

También se hizo la recomendación de conducir el agua hacia pozos naturales, cuyas entradas deberían ser protegidas con brocales y desarenadores para que cuando haya aluviones no se obstruyan con árboles, tierra y piedras arrastrados por los torrentes. La idea general es canalizar el agua hacia los ríos subterráneos de la península de Yucatán por medio de la construcción de estos canales y pozos. Con estas propuestas, presentada a las autoridades estatales, el investigador Leopoldo Espinosa Graham espera que en el futuro puedan evitarse nuevas inundaciones y proteger así las poblaciones afectadas.