CAG/DICYT Un grupo de investigadores de la Escuela Superior de Ingeniería Industrial de la Universidad de Valladolid ha realizado un análisis del ciclo de vida y costes medioambientales de una instalación solar de agua caliente sanitaria contemplando todos los procesos desde su fabricación, incluyendo los materiales, hasta el momento que se retira porque ya no se puede seguir utilizando, concluyendo que este tipo de instalaciones son más rentables que las calderas de gas puesto que la vida de ambas es de 25 años lo que supone un mayor rendimiento económico y medioambiental de la solar.
Para el desarrollo del análisis los profesores Francisco Javier Rey y Eloy Velasco Gómez del Departamento de Ingeniería Energética y Fluidomecánica de Industriales han realizado un inventario de los materiales con los que se trabaja creando una base de datos para poder cuantificar después el impacto medioambiental. Para evaluar este impacto han utilizado el barómetro EPS 2000 que permite cuantificar económicamente los resultados para poder estimar el gasto económico y medioambiental que supone cada una de las instalaciones, ya que transforma el índice de impacto ambiental en euros.
Según han precisado los investigadores el desarrollo del proceso consta de una definición del objetivo y del alcance del mismo, un análisis del inventario y del impacto que supone cada material, además los resultados de cada una de estas actuaciones son interpretados por los investigadores.
Una instalación solar o la inversión en energías renovables en principio es algo más costoso ya que es un tipo de instalación que hay que poner a mayores de la convencional, por eso su rentabilidad se mide en función del gasto energético que se ahorra a largo plazo. Según los resultados del análisis realizado por Francisco Javier Rey y Eloy Velasco Gómez la instalación solar se amortiza antes que la normal y los costes a mayores (a largo plazo) de la segunda son superiores que los de la primera.