Nutrition Spain , Palencia, Thursday, July 12 of 2012, 16:05

Itagra investiga la aplicación de azufre procedente de combustibles en suelos agrícolas

El trabajo se enmarca en un proyecto nacional liderado por Repsol que se ejecutará en los próximos tres años

CGP/DICYT Reducir el contenido de azufre de los combustibles que se emplean en el sector transporte es uno de los objetivos de las políticas de la Unión Europea en materia medioambiental. Se trata así de minimizar las emisiones de gases de efecto invernadero que generan los vehículos a motor. En este sentido, las empresas petroleras trabajan en la producción de combustibles con “cero azufre”, eliminando este elemento químico en sus procesos de refino. El objetivo ahora es dar una salida comercial a este subproducto, con un gran potencial en el campo de la agricultura ya que es compatible con las prácticas más ecológicas y se utiliza en aplicaciones fitosanitarias para control de hongos en diversos cultivos, como los viñedos.


En este contexto se enmarca el proyecto ESFER, subvencionado por el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), apoyado por el Ministerio de Economía y Competitividad y por la Conserjería de Economía e Industria de la Xunta de Galicia, cofinanciado por fondos Feder a través del Programa Innterconecta, y en el que colabora el Centro Tecnológico Agrario y Agroalimentario Itagra , ubicado en Palencia, de la mano de Repsol y junto con otras entidades nacionales. El proyecto se ejecutará en los próximos tres años y tendrá como fin último buscar la mejora de la productividad de los cultivos agrícolas utilizando el azufre proveniente de la obtención de combustibles como agente movilizador de los nutrientes en el suelo.


Como ha detallado a DiCYT Fernando González, director de Itagra, se trata así “de encontrar salidas comerciales al azufre y buscar la mejor manera en que se debe preparar, en qué formato, para que su uso y acción sea más rápido o efectivo”.


El principal resultado esperado es detectar una importante mejora de los rendimientos de los cultivos, y especialmente, de aquellos implantados en suelos básicos. Además, se prevé que disminuyan las necesidades de aportación de otros macro y micronutrientes en el suelo a lo largo del ciclo agrícola, reduciendo así las necesidades de fertilización convencional, con un efecto medioambiental beneficioso gracias al descenso en el consumo de insumos, en las necesidades energéticas y en las emisiones de CO2 relacionados con las labores de mantenimiento de los cultivos.

 

Campos de ensayo


En palabras del director de Itagra, es la primera vez que trabajan con Repsol, que ha buscado un centro con experiencia en la realización de este tipo de experimentación. “Itagra cuenta con una amplia red de campos de ensayos en Castilla y León y con experiencia en la gestión de este tipo de actividades”, señala.


Desde el punto de vista de la fertilización, el centro ya había realizado investigaciones con nitrógeno. “Con el azufre, un macroelemento importante en la fertilización y conocido en la bibliografía, hemos empezado a trabajar ahora. Vamos a utilizar un campo de ensayo donde observaremos el comportamiento del azufre en distintos formatos, para afinar el comportamiento de este producto en el cultivo. Concretamente trabajaremos con trigo, aunque más que el comportamiento de este cultivo queremos observar la respuesta del azufre en el suelo”, explica.


De este modo, los investigadores analizarán “de qué forma se comporta cada uno de los diversos formatos en los que se puede preparar el azufre para su abonado en el campo”. Para ello, es necesario “aplicarlo en el suelo en las cantidades y dosis previstas y hacer un seguimiento de la evolución del cultivo y de la evolución del suelo”.


Fernando González apunta que una vez obtenido el azufre se somete a un procedimiento de molido, lo que se denomina micronizado, “un azufre con una partícula muy fina y muy fácilmente biodegradable por las bacterias del suelo”. “En definitiva, intentamos dar un uso al azufre a sabiendas que es un gran movilizador de nutrientes en el suelo, muy interesante puesto que es un compuesto reconocido por la agricultura ecológica y fundamental para la generación de buena parte de las estructuras vegetales. Las proteínas de las plantas necesitan azufre para generar su constitución molecular. Como se sabe que es importante se intenta obtener el formato en que es más fácil de manejar y en el que es más efectivo para su conversión en un elemento asimilable por las plantas”, concluye el director de Itagra, quien apunta que los resultados finales del proyecto serán utilizados por Repsol.