Ciencia España , Salamanca, Miércoles, 24 de noviembre de 2004 a las 14:24

La artritis reumatoide afecta a 1.700 salmantinos

Según datos de la Sociedad Española de Reumatología, esta es una de las primeras causas de incapacidad laboral en España

Ana Victoria Pérez/DICYT La artritis reumatoide es una enfermedad degenerativa crónica que afecta a 1.700 salmantinos. Se trata de un trastorno grave que encabeza la lista de principales causas de incapacidad laboral en España y cuyo desconocimiento por parte de la población fomenta un retraso en el diagnóstico y en la aplicación de un tratamiento adecuado. Según ha manifestado a DICYT la doctora Cristina Hidalgo, miembro de la Sociedad Castellano Leonesa de Reumatología, "es necesario hacer más accesibles los servicios de Reumatología a los pacientes ya que, en muchas ocasiones, estos trastornos se derivan a un especialista equivocado, como el traumatólogo".

Habitualmente los médicos de Atención Primaria remiten a los pacientes que manifiestan los primeros síntomas de la enfermedad a las consultas de Traumatología, porque son más habituales en los hospitales de la comunidad y la lista de espera es mucho más reducida, "aunque la reumatología es una especialidad muy implantada, por lo general los pacientes tardan entre tres y cuatro meses en conseguir cita con el especialista", comenta la doctora Hidalgo.

Según las últimas estimaciones de la Sociedad Española de Reumatología, la artritis reumatoide afecta a un 0’5% de la población española, lo que supone que de los casi dos millones y medio de castellano leoneses, unos 13.000 combaten a diario contra la enfermedad. Aunque este trastorno se manifiesta con más frecuencia en personas de entre 45 y 55 años no puede decirse que es una enfermedad propia de adultos, ya que también se han registrado casos en niños.

Cuando los tendones están desprotegidos

En todas las articulaciones del cuerpo humano los huesos rozan de manera natural. Este roce está amortiguado por los cartílagos, que a su vez son protegidos y cubiertos por una membrana llamada sinovial, que forma parte de las articulaciones. Cuando células enfermas invaden a la membrana sinovial se produce una inflamación en las articulaciones dando pie a la artritis reumatoide.

Otros síntomas comunes en los primeros estadíos de la enfermedad son un dolor leve que se va incrementando con el tiempo, dificultad para realizar movimientos y ciertas deformaciones incipientes. Las articulaciones que más pronto se ven afectadas por esta patología son las muñecas, los nudillos de los dedos de pies y manos y los codos.

Hasta hace unos cuatro años la mayor parte de los fármacos utilizados en el tratamiento de la artritis reumatoide, lo que se conoce como fármacos modificadores de la enfermedad (FARME), habían probado su eficacia retrasando tímidamente el avance de la enfermedad. "Realmente se utilizan tres fármacos, aunque el más común es el metotrexato. El problema es que no es raro encontrar pacientes que durante cuatro o seis meses de tratamiento no han respondido a los fármacos. Por este motivo, la aparición de las terapias biológicas hace unos cuatro años ha abierto nuevas puertas a los especialistas para afrontar estos casos", asegura la doctora Hidalgo.

Pero estos tratamientos no se aplican en todos los casos, según explica Cristina Hidalgo "el paciente debe haber mostrado una respuesta negativa, al menos, a dos de los fármacos utilizados en los tratamientos tradicionales, y presentar como mínimo seis articulaciones tumefactas".


 

Tratamientos un 80% más eficaces

Los tratamientos biológicos se basan en la acción de inhibidores de las sustancias que provocan la inflamación y han demostrado ser un 80% más eficaces que las terapias clásicas.
"El principal problema de estos nuevos fármacos es que aún no controlamos los efectos que pueden derivarse de su aplicación continuada. Han comenzado a aplicarse recientemente y su coste es también elevado. Realmente lo que haría falta es poder evaluar su coste eficaz. Si conseguimos frenar el avance de la enfermedad y mantener activa a la persona los esfuerzos realizados habrán merecido la pena", mantiene la doctora Hidalgo.