Science Spain León, Tuesday, July 01 of 2008, 17:25

"La causa de adicciones como la ludopatía tiene que ver con los opioides endógenos de nuestro cerebro"

Juan Luis López Rodríguez, doctor en Psiquiatría por la Universidad de Oviedo y licenciado en Antropología Cultural y Social

IGC/DICYT Existen dos grandes tipos de adicciones según su causa: aquellas en las que interviene el consumo de una sustancia (heroína, cocaína, alcohol) y las que no requieren de sustancias químicas externas para producirse. Entre estas últimas se encuentra la adicción al sexo, a internet o a los móviles, la ludopatía, la compra compulsiva o la cleptomanía, entre otras. Sobre las bases de estas adicciones ha ofrecido esta tarde una charla en la Universidad de León Juan Luis López Rodríguez, doctor en Psiquiatría por la Universidad de Oviedo y licenciado en Antropología Cultural y Social, dentro del curso Conocer y actuar ante drogodependencias y otras adicciones.

 

Según ha explicado López a DiCYT, "todas estas adicciones parten de la misma base, el trastorno del control de los impulsos". En las adicciones en las que media el consumo de una sustancia, ésta provoca una serie de reacciones fisiológicas en organismo, como son "tolerancia a la sustancia y, luego, una dependencia de la misma para poder estar bien". Por su parte, "en las adicciones no químicas ese transtorno del control de los impulsos genera una gran ansiedad que se sacia con la descarga de adrenalina que se produce al practicar una determinada conducta".

 

Sin embargo, según el experto, después de consumar la acción (jugar, sexo, chatear, etc.) "las personas se dan cuenta de que ésta está mal, lo que les genera sentimientos depresivos". Así, "en este tipo de transtornos influyen mucho los neurotransmisores", biomoléculas como la dopamina o la adrenalina sintetizadas generalmente por las neuronas que producen el intercambio de información (sinapsis) entre los tejidos. Para López, "la causa del transtorno del control de los impulsos tiene que ver con los opioides endógenos de nuestro cerebro, que influyen en el dolor, placer o la felicidad".

 

Reconocerse como paciente

 

Estos receptores se acoplan perfectamente con los opioides endógenos y exógenos. Se localizan en la porción final de la conesión de la célula nerviosa y modulan la liberación de los neurotransmisores. Hay varios receptores para estas sustancias: mu (m), delta (d), kappa (k), etc. Así, los opioides preferidos por los adictos y con un mayor efecto analgésico son los actúan particularmente en los receptores mu. Por ejemplo, "la adicción a la heroína se relaciona con el receptor mu, por lo que, probablemente, aparte de una disminución de neurotransmisores, en los transtornos del control de los impulsos haya también una alteración en los receptores de estos opioides", manifiesta López.

 

Para López, el tratamiento de este transtorno se basa en la utilización e psicofármacos (ansiolíticos y antidepresivos, fundamentalmente) para "regular los desequilibrios fisiológicos". Además, "desde el punto de vista psicológico se utiliza terapia congnitivo-conductual". Según el experto, que trabaja en un centro de Psiquiatría, también ayudan las asociaciones de enfermos. Sin embargo, como en cualquier adicción, "si el sujeto no se reconoce paciente no se le puede ayudar".