MMG /DICYT La cifra de usuarios del Punto Limpio Municipal, un espacio reservado para que los abulenses se deshagan de forma ecológica de los residuos más contaminantes, se ha triplicado desde 2001, cuando comenzó a dar sus primeros pasos.
Aquel año, fueron 4.710 las personas que usaron las instalaciones, y el año pasado se cerró con 15.063 usuarios, una cifra que, además, representa un incremento del 30,8 por ciento respecto al año anterior.
A la vista de estos datos podría decirse que el Punto Limpio Municipal ha pasado a formar parte de las rutinas medioambientales de la mayoría de los abulenses, que tienen a su disposición las instalaciones de lunes a sábado de 9,00 a 21,00 horas y los domingos de 9,00 a 14,00 horas.
¿Y qué es lo que más se recicla en el Punto Limpio de la calle Río Pomar? En realidad sería difícil señalar un único tipo de residuo, porque en Las Hervencias se recoge un amplio abanico de desechos, aunque convendría destacar que cada año se incrementa la cantidad de residuos altamente dañinos para el medio ambiente, como las pilas, de las que se recogieron 824.541 pilas no de botón y 734 de botón. Esta cifra se incrementará a buen seguro durante 2009 una vez queden instalados los 20 postes de recogida de pilas que el Ayuntamiento anunció la semana pasada que colocaría en la ciudad y cuyo contenido se depositará en el Punto Limpio.
Con un espacio reservado y claramente identificado para cada tipo de material, los usuarios del Punto Limpio también pueden llevar a estas instalaciones otros residuos que de no ser tratados correctamente se convertirían en un verdadero peligro para el medio ambiente. Es el caso, por ejemplo, del aceite usado vegetal, del que el año pasado se recogieron 7.225 litros; el aceite de automoción, con 4.884 litros recogidos; los filtros de aceite del coche, de los que se contabilizaron unos 262; las baterías de los automóviles, (633); o las lámparas de vapor de mercurio, de las que se recuperaron 510 unidades.
Entre otro tipo de materiales destacan los escombros, de los que los ciudadanos depositaron más de una tonelada y a los que siguen en cantidad los metales (45.754 kilos); el papel y el cartón (38.666 kilos); y las maderas (37.138 kilos).