Ciencia España , Burgos, Martes, 25 de enero de 2005 a las 21:01

La empresa Biovent proyecta en Burgos la construcción de tres nuevos parques eólicos

Los 24 que existen actualmente en la provincia generan 415 megawatios

SC/DICYT La empresa Biovent, de la que participan Iberdrola como accionista mayoritaria y Gasindur, construirá en la provincia de Burgos tres nuevos parques eólicos que quedarán radicados en los nudos de La Lora, al Noroeste de la provincia; en el Alcocero de Mola (al Este) y en Virtus, zona situada al Norte de la provincia burgalesa. En declaraciones a la Agencia DICYT, el delegado Territorial de la Junta de Castilla y León en Burgos, Jaime Mateu, que hoy se reunió con el director Territorial de Iberdrola, Ricardo Bravo, aseguró que “dentro de cada uno de estos nudos hay una serie de parques previstos, y estamos pendientes del trámite del expediente administrativo que se requiere en estos casos”.

El delegado de la administración regional en la provincia de Burgos explicó, con respecto a dicha reunión, que “se trata de una más dentro de las muchas que vengo manteniendo con empresas de la región y de la provincia de Burgos que tienen proyectos relacionados con las energías renovables, y en concreto con los parques eólicos”.

 

Un largo proceso

El proceso burocrático que debe superar una empresa que se dedique a la gestión y comercialización de energías renovables, como es el caso de la energía eólica, es largo y complicado. En un principio, lo que hay que tener es la autorización administrativa, que basa su concesión en el cumplimiento de una serie de requisitos técnicos. Unas correctas líneas de evacuación, la separación mínima entre cada generador y la autorización del ayuntamiento del municipio donde se radique el parque son algunos de ellos. Además de todos estos requisitos, será necesario que la empresa solicitante cuente con la autorización excepcional de uso en suelo rústico, que concede la comisión de urbanismo.

Una vez que se tiene la autorización administrativa, explica Jaime Mateu, “es necesario la aprobación del proyecto de ejecución y la declaración de utilidad pública”. A lo que habrá que añadir la declaración de impacto ambiental. Un paso que “suele ser el más controvertido ya que la energía renovable manifestada en los parques eólicos es una cuestión controvertida, y no universalmente aceptada”. La declaración de impacto ambiental es importantísima, continúa Mateu, ya que “en ella se evalúan los pormenores de respeto a la naturaleza, respeto visual, si está próximo o taparía algún monumento...”.


 

Funcionamiento de los  aerogeneradores

La máquina que se emplea para convertir la fuerza del viento en electricidad es lo que conocemos como aerogenerador. Estos pueden ser de eje horizontal, que son los más utilizados, y de eje vertical. Los que tienen un eje horizontal son los que más se utilizan en los parques eólicos que existen en nuestro país. Las tres partes fundamentales de este tipo de molinos, como se les conoce en un lenguaje coloquial, son el rotor, la góndola y la torre.

 

El rotor incluye el buje y, generalmente, tres palas. La góndola es donde están ubicados los multiplicadores, los sistemas hidráulicos de control, orientación y freno, así como el generador eléctrico. El último de estos tres elementos es la torre que, generalmente, suele ser tubular. La explotación de la energía eólica se lleva a cabo en la actualidad fundamentalmente para la generación de electricidad que se vende a la red y ello se hace instalando un conjunto de molinos que se denomina parque. Cada parque cuenta además con una central de control de funcionamiento que regula la puesta en marcha de los aerogeneradores, controla la energía generada en cada momento y recibe partes metereológicos.