Science Spain Valladolid, Tuesday, November 22 of 2005, 18:20

La empresa de componentes aeroespaciales Aresa inaugura su planta en Boecillo

Con más de 100 trabajadores, factura 80 millones de euros anuales y genera 700 empleos indirectos en 11 empresas auxiliares

BGA/DICYT La empresa Aries Estructuras Aeroespaciales (Aresa) ha inaugurado hoy en sus nuevas instalaciones en el Parque Tecnológico de Boecillo, donde tiene ya más de 100 trabajadores directos en una planta que facturará 80 millones de euros anuales y que ya genera 700 empleos indirectos en empresas auxiliares del sector aeronáutico.

En la inauguración de la planta estuvieron presentes el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, el consejero de Economía, Tomás Villanueva; el director de la fábrica, Javier Zapatero; el presidente de Aresa, José Luis Gutiérrez y el director general de Airbus España, Manuel Hita, entre otros.

Herrera, por su parte, destacó la instalación de esta empresa en Valladolid señalando que se trata de “el aterrizaje en Castilla y León de la industria aeroespacial”, una industria que generará una inversión en los próximos años de 140 millones de euros y que supone un importante núcleo de innovación, investigación y desarrollo del sector en España. Igualmente, puso esta iniciativa como ejemplo de un modo de luchar contra la deslocalización de empresas, y alabó la reconversión llevada a cabo por algunas de las empresas de la región que, a partir de ahora, serán empresas auxiliares de Aresa y que han sabido, con ello adaptarse a los nuevos tiempos.

Aresa es una empresa de construcción de piezas aeronáuticas que cuenta con importantes clientes dentro del sector, como es el caso de Airbus, Boeing o el propio Ejército, para el que construye piezas de gran envergadura. La empresa dispone de plantas de fabricación en Madrid y Valladolid.

En el caso de la de Valladolid, se trata de una planta dedicada al diseño, fabricación y montaje de aeroestructuras aeronáuticas en materiales compuestos con el empleo de tecnologías automatizadas que permiten acabados con un gran componente de innovación.

Según señaló el presidente de Aresa, José Luis Gutiérrez, la planta inaugurada hoy supone “la punta tecnológica del Grupo” ya que fabrica sus estructuras con materiales compuestos de fibra de carbono, algo que se realiza gracias a las tecnologías avanzadas en materiales compuestos.

Proceso

La fabricación de piezas se realiza en varias fases. La primera consiste en un prensado de las fibras de carbono, que se realiza a una temperatura estable de 23 grados centígrados y entre un 35 y un 40% de humedad en el ambiente, lo que permite obtener una consistencia adecuada en la pieza resultante. Esta pieza es cortada después con la forma y medida deseadas, para después pasar por un horno de secado o termoconformado.

Tras esta fase, se someten las piezas a un nuevo proceso de prensado que les da forma y posteriormente son introducidas en un gran horno para que adquieran su consistencia y formas definitivas y estables.

Las últimas partes del proceso incluyen el pintado y rematado de la pieza, según el proyecto deseado, así como también el paso por unos avanzados sistemas de control numérico de recanteado, taladrado e inspección por ultrasonidos.

 

El Airbus 380 

El Airbus 380 es uno de los últimos hitos llevados a cabo por la aeronáutica y en su proceso de fabricación ha intervenido Aresa, puesto que ha sido la encargada de realizar alguna de sus piezas. Entre lo más llamativo de este nuevo avión figura que se trata de una nave comercial con capacidad para 555 plazas y que estará en activo en el año 2006. Será la nave más espaciosa y avanzada tecnológicamente de las que habrá funcionando.

 

Para su construcción, Airbus ha empleado los más avanzados materiales compuestos y, alrededor del 25% del avión está construido con ellos, el 22% con plásticos reforzados con fibra de carbono y también tiene un 3% de laminados de fibra y metal Glare (un laminado de fibra de vidrio y aluminio que se utiliza por primera vez en un avión civil). El uso de estos materiales supone ventajas como que serán más fáciles de reparar y mantener, así como también que se trata de compuestos que no sufren corrosión.