Ciencia España , Salamanca, Lunes, 20 de julio de 2009 a las 19:22

La expansión del visón americano amenaza a varias especies

Científicos de la Universidad de Salamanca detectan por primera vez este animal en la Sierra de Francia y en Arribes del Duero

José Pichel Andrés/DICYT La rápida expansión del visón americano está amenazando la supervivencia de varias especies en España y en toda Europa, pero científicos de la Universidad de Salamanca están comprobando que este fenómeno afecta en particular en Castilla y Léon a animales como la rata de agua, el desmán y el musgaño. El visón americano es un animal introducido por el hombre que tiene una gran capacidad para adaptarse a todo tipo de entornos. Por primera vez, los expertos han comprobado que ha llegado a ciertas zonas del Sur de Salamanca y de Arribes del Duero en las que aún no estaba presente.

 

Un equipo del Departamento de Zoología diridigo por Miguel Lizana Avia está realizando diferentes muestreos para recopilar más datos sobre un problema que comienza a ser grave desde el punto de vista ecológico. De acuerdo con las estimaciones, el visón americano está avanzando entre cinco y 10 kilómetros cada año, de manera que en fechas muy recientes se ha localizado en la Sierra de Francia y en la parte salmantina de Arribes del Duero.

 

Para los científicos no es casual que esta presencia que hasta ahora no había sido documentada coincida con la desaparición de ratas de agua y musgaños. "En algunas zonas ya no encontramos evidencias de su presencia", asegura Pablo García Díaz, uno de los investigadores del grupo.

 

La clave está en la facilidad de este animal acuático para adaptarse a cualquier tipo de hábitat y de comida, puesto que su dieta puede estar formada por una amplia variedad de presas: peces, cangrejos, mamíferos de la ribera e incluso aves acuáticas, estas últimas en lugares como el Azud de Riolobos (Salamanca) o la Laguna de la Nava (Palencia). En concreto, en el Azud de Riolobos, el 90% de la dieta de los visones americanos, de acuerdo con el análisis de los excrementos realizado por los biólogos.

 

La especie americana tiene una "alta tasa de renovación, lo que significa que si muere un visón que coloniza un territorio, en ocho o 15 días ya ha aparecido un nuevo ejemplar". Así, un animal tan abundante en los ríos del Sistema Central como la rata de agua se ve amenazado al ser muy fácil de capturar para el visón y constituir un gran alimento. Con el desmán sucede algo parecido, aunque la desaparición de este animal en el Sistema Central se debe principalmente a otros factores ambientales, como la disminución de la cantidad de agua que han sufrido los ríos en los últimos años, los científicos creen que la expansión del visón americano está siendo "la puntilla" para esta especie, que ya sólo estaría presente en tres núcleos aislados: Sierra de Francia, Sierra de Béjar y Gredos.
 

A pesar del gran daño que está causando el visón americano, sólo existen planes puntuales para regular su población en zonas muy concretas, como la Laguna de la Nava. Sin embargo, estas medidas apenas son efectivas debido, precisamente, a la gran capacidad de colonización que tiene la especie. Por eso, Miguel Lizana reclama una gestión que incluya, al menos, a toda la comunidad autónoma. En el conjunto de España, sólo destaca el proyecto que se está llevando a cabo en la zona del río Ebro para recuperar la presencia del visón europeo, más pequeño, menos adaptable y menos agresivo que la especie introducida.

 

Historia de una colonización 
El visón americano es una especie introducida accidentalmente en el medio natural debido a que comenzó a criarse por interés comercial, destinado a la industria peletera. La primera granja en España se abrió en El Espinar (Segovia) en 1958 y fue el primer paso para que este mustélido de tamaño medio y piel marrón oscura colonizase el Sistema Central y, a través de los ríos, se extendiera por el centro y sur de Castilla y León. Su presencia en Galicia y Cataluña también es muy fuerte por la misma razón. Su distribución natural se reducía a Estados Unidos y Canadá, pero hoy en día ya hay poblaciones silvestres en Europa, Asia oriental, América del Sur y Nueva Zelanda. En España, ya se ha registrado su presencia en 12 comunidades autónomas.