EC/DICYT La incidencia de la hipoacusia en edad infantil en la provincia de Ávila, es decir, el déficit funcional debido a una disminución de la agudeza auditiva, se encuentra cercano al uno por mil, tal y como se desprende de las pruebas realizadas durante los últimos 13 meses en el hospital abulense Nuestra Señora de Sonsoles a un total de 1.215 neonatos, de los cuales 1.206 han nacido en el complejo hospitalario de la capital y los nueve restantes en otros centros sanitarios de la provincia.
Concretamente, según comenta a DICYT el jefe del Servicio de Otorrinolaringología del hospital, Gonzalo Martín, "se ha diagnosticado un caso de hipoacusia infantil que ha sido derivado al Complejo Hospitalario de Salamanca para su tratamiento".
En Ávila se vienen realizando pruebas de detección precoz universal de la sordera en niños desde 1998, siendo su complejo hospitalario, junto con el Hospital Clínico de Valladolid, pionero en Castilla y León en esta iniciativa.
En los últimos años se ha implantado progresivamente, siguiendo las instrucciones de la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León, el programa de detección precoz de la hipoacusia, hasta alcanzar el año pasado la cobertura del cien por cien de los recién nacidos en la provincia abulense procedentes tanto de la sanidad pública como de la privada. Por tanto, se ha facilitado la accesibilidad a las pruebas e incorporado los avances técnicos diagnósticos disponibles a toda la población.
Dicha cobertura, según el doctor Gonzalo Martín, "evita las graves consecuencias que se producen en la adquisición y desarrollo del lenguaje durante el denominado 'periodo crítico', que abarca desde el nacimiento hasta los dos años de edad, ya que la presencia de deficiencias a tan temprana edad va a impedir alcanzar una competencia lingüística adecuada".
La incidencia de la hipoacusia infantil en población general oscila entre uno y seis de cada mil recién nacidos. Dicha incidencia es superior a la de otras enfermedades congénitas (hipotiroidismo o fenilcetonuria) para las que existen programas de detección precoz que buscan evitar las graves consecuencias que tienen en la salud de los niños y mejorar su calidad de vida.
La hipoacusia prelingual, es decir, la que se produce antes de la adquisición del lenguaje, produce "importantes alteraciones en el desarrollo del niño y en su capacidad de comunicación y aprendizaje, así como, a largo plazo, en su integración social", asegura el jefe del Servicio de Otorrinolaringología del Complejo Hospitalario de Ávila, quien recuerda que "también supone elevados costes, directos e indirectos, por consumo de recursos asistenciales, sociales y familiares".
Fases del programa
El Programa de Detección Precoz de la Hipoacusia incluye la detección precoz durante el primer mes de vida mediante cribado universal (a todos los recién nacidos), el acceso a la fase de diagnóstico a los tres meses, el paso a la fase de tratamiento a los seis meses, el seguimiento de todos los casos afectados y la implantación del Programa de Detección Precoz y Atención integral de la hipoacusia infantil.
El cribado es la realización de procedimientos de selección a todos los recién nacidos procedentes de hospitales de la red pública y de centros privados. La prueba se realiza a partir del primer día de vida en la planta de Maternidad o en las consultas del Servicio de Otorrinolaringología. Para la realización de dicha prueba intervienen diferentes profesionales sanitarios, médicos y enfermeras, coordinados por el Servicio de Otorrinolaringología.
Se trata de un estudio de audición (potenciales evocados auditivos de tronco cerebral-automáticos) rápido e indoloro, que únicamente requiere la colocación de un auricular en la oreja del niño, mientras está dormido o tranquilo. De forma automática, se registra si oye bien el sonido que llega a su oído.
Ya en la fase de diagnóstico, todos los niños con resultado positivo en la fase de cribado deben ser derivados a la consulta de Otorrinolaringología para realizar la confirmación diagnóstica.
Finalmente, se realiza un tratamiento integral y multidisciplinar de la enfermedad con intervención de todos los profesionales necesarios para garantizar el adecuado desarrollo del lenguaje, las capacidades intelectuales y la integración social del niño.
En el caso de Ávila, una vez realizados los estudios auditivos correspondientes, "derivamos los casos positivos a un Centro de Referencia, en este caso el Complejo Hospitalario de Salamanca, para intentar adaptar al paciente una prótesis auditiva".