Ciencia Perú , Perú, Miércoles, 18 de diciembre de 2013 a las 13:17

“La ingeniería biomédica busca mejorar la calidad de vida de los pacientes”

James F. Greenleaf, director del Laboratorio de Imágenes Ultrasónicas de la Clínica Mayo (EEUU)

PUCP/DICYT Con más de cuarenta años dedicados a la investigación en ultrasonido, James Greenleaf es uno de los científicos más activos en el desarrollo y evaluación clínica de ecógrafos y resonadores magnéticos. Ha estado en Lima para dictar una charla en el Curso de elastografía médica internacional, organizado por la PUCP y la Universidad Peruana Cayetano Heredia.


En su primera visita al Perú, Greenleaf aprovechó también para asesorar a algunos alumnos de nuestra Escuela de Posgrado. El Dr. Roberto Lavarello, jefe del Laboratorio de Imágenes Médicas de la Universidad y uno de los principales responsables de su visita, rescató la importancia de un intercambio académico con alguien que tenga la experiencia y trayectoria de investigación del Dr. Greenleaf. Pero, quizá, el motivo principal de su visita es la oportunidad para desarrollar vínculos institucionales con la reconocida Clínica Mayo para impulsar el intercambio académico y el desarrollo de proyectos e investigaciones conjuntas.


¿Cuál es el rol que cumple la tecnología en el cuidado de la salud?
La meta principal de la tecnología aplicada a la medicina es hacer más eficientes el diagnóstico, seguimiento y tratamiento de las enfermedades. Sin embargo, a veces surgen conflictos de intereses y, sobre este punto, la ética profesional resulta fundamental.


¿Cómo es el código de ética profesional en este campo?
Básicamente se compone de tres partes. En primer lugar, no se debe manipular los resultados de las tecnologías, estos deben ser evaluados objetivamente y la información que se difunda debe ser verdadera. Luego, como profesores que trabajamos investigaciones junto a estudiantes, debemos respetar sus aportes e ideas y darles el crédito correspondiente, no apropiarnos de ellos. Por último, existe, como mencioné, el conflicto de intereses, sobre todo económicos, que se relaciona con la creación de patentes.


¿Cómo se produjo la conexión entre sus estudios en ingeniería y el interés por la medicina humana?
Hice mi Ph.D. en la Clínica Mayo y fue muy natural conectar mi formación en ingeniería y la medicina, pues tenía la idea de utilizar la tecnología para ayudar a las personas. Gran parte de los ingenieros biomédicos desean que sus investigaciones y trabajos tengan un impacto real en el tratamiento de pacientes, ya que buscamos siempre una mejora en su calidad de vida.


¿Cuál es la importancia del ultrasonido en la medicina y qué aplicaciones tiene?
En primer lugar, no se trata de una tecnología cara, actualmente, es el menos costoso de los métodos por imágenes. Además, se encuentra ampliamente disponible y es muy útil para diagnosticar muchos tipos de enfermedades, sobre todo cardiacas, del hígado, musculares, renales, así como varios tipos de cáncer, como el del seno y próstata. Por otro lado, existen tratamientos ultrasónicos que emplean las vibraciones sonoras con fines terapéuticos, ya que favorecen la relajación muscular, la capacidad regenerativa de los tejidos, la reducción del dolor, entre otros.


¿Qué otros beneficios proporciona esta técnica médica?
Una de las preocupaciones entre la comunidad médica y científica sobre los rayos-X era el peligro que significaba para los pacientes estar expuestos a continuas dosis de radiación. El ultrasonido no causa problemas de salud y puede repetirse cuantas veces sea necesario, pues no utiliza radiación ionizante. Además, las máquinas de otro tipo de diagnóstico por imágenes, como las de tomografía computarizada (TC), son costosas y difíciles de mantener. En la Clínica Mayo contamos con alrededor de doscientos equipos de ultrasonido que son utilizados a diario.


¿Cuáles son los planes de colaboración a futuro con la PUCP?
Luego de las conversaciones que hemos tenido con la Universidad, estamos planeando que sea posible, por ejemplo, que un estudiante del programa de posgrado pueda realizar una investigación en el Laboratorio de Imágenes Ultrasónicas de la Clínica Mayo. En otras palabras, obtendría su grado académico aquí en el Perú y contaría con la experiencia de haber participado en una investigación fuera del país.


¿Cuál sería la labor de los alumnos en el laboratorio?
Actualmente, en el laboratorio trabajan 17 personas, cada una con proyectos de investigación. La idea es que el alumno que llegue elija uno de los proyectos y trabaje con alguien del laboratorio. Hay muchos proyectos que buscan, por ejemplo, el mejoramiento de la calidad de imágenes ultrasónicas o de la señal del procesamiento de datos, u optimizar el uso de las interfaces en las máquinas de ultrasonido que sean más fáciles de usar, entre otros.


¿Qué opinión tiene sobre el Laboratorio de Imágenes Médicas de la PUCP?
Roberto (Lavarello) y Benjamín (Castañeda) están haciendo un excelente trabajo de investigación en el laboratorio, y eso tendrá un impacto en la utilización del ultrasonido en el Perú. Además, tienen equipos muy buenos y modernos. También me parecen rescatables las alianzas que tienen con algunas clínicas locales para el desarrollo de métodos de diagnóstico y tratamiento de cáncer.