Ciencia Panamá , Panamá, Jueves, 12 de enero de 2017 a las 10:50

La invasión de un depredador tuvo efectos devastadores a largo plazo en peces nativos

Las consecuencias de la introducción de peces sargento para la pesca deportiva a finales de los 60 se siguen padeciendo 45 años después

STRI/DICYT De acuerdo a un reciente informe del Smithsonian, en 1969, de 60 a 100 peces sargento (Cichla monoculus) importados de Buga, Colombia, fueron introducidos en un estanque en Panamá para la pesca deportiva. Varios individuos escaparon. A principios de los años 70 colonizaron el Lago Gatún, el embalse que forma el canal principal del Canal de Panamá. Cuarenta y cinco años más tarde, las poblaciones de peces nativos en el lago todavía no se han recuperado.

 

El sargento, Cichla monoculus, originalmente del río Amazonas y sus afluentes, es un depredador voraz. Se consideran peces de pesca deportiva deliciosos y se ha mantenido su abastecimiento intencional para la pesca recreativa y comercial en todo el mundo.

 

En 1973, Thomas Zaret y Robert Paine, trabajando en la estación de campo del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) en Isla Barro Colorado, publicaron un estudio en la revista Science mostrando que, el 60 por ciento de los peces de agua dulce nativos en el Lago Gatún, fueron extirpados después de la liberación accidental de los sargentos. Su estudio fue uno de los primeros en demostrar qué tan devastadoras pueden ser las introducciones de depredadores y continúa siendo uno de los estudios más citados sobre este tema.

 

"Muy pocos estudios han examinado el resultado a largo plazo de una invasión por un pez depredador", comentó Diana Sharpe, becaria de post-doctorado en el laboratorio del científico Mark Torchin en el Smithsonian en Panamá y en la Universidad McGill de Canadá. "Este es el lugar perfecto para probar la predicción de Zaret y Paine de que ciertas especies nunca volverían al lago al repetir su estudio 45 años después".

 

"Bob Paine falleció a principios de este año, y tenía más de ochenta años", comentó Sharpe. "Tuve la oportunidad de corresponder con él unos meses antes de su muerte, y estaba muy emocionado de que alguien finalmente estuviera haciendo un seguimiento. Amablemente me envió un enorme bulto de datos inéditos relacionados con su trabajo original... ¡todo hasta Panamá! "

 

Sharpe se asoció con dos científicos panameños, Luis Fernando De León, profesor asistente en la Universidad de Massachusetts e investigador asociado en el Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología de Panamá (INDICASAT-AIP) y Rigoberto González, de STRI, para capturar peces en redes de enmalle y redes de cerco de playa. Fotografiaron, pesaron, midieron y liberaron la mayor parte de los peces. Además se conservaron varios peces de cada especie para referencia.

 

"Con las redes de cerco era muy complicado porque teníamos que movernos en aguas poco profundas arrastrando una pesada red", comentó Sharpe. "La población de cocodrilos en el Lago Gatún ha aumentado considerablemente desde los años setenta. Tuvimos que parar en más de una ocasión después de observar cocodrilos tomando el sol en las aguas poco profundas. De hecho atrapamos a un cocodrilo pequeño y tuvimos que cortar la red para liberarlo".

 

"Zaret y Paine registraron 12 especies de peces nativos en el brazo de Trinidad del Lago Gatún en 1972 antes de que la invasión del sargento alcanzara esa región del lago", comentó Sharpe. "Recapturamos sólo tres de esas especies después de extensos trabajos. Nuestro estudio muestra que a pesar del atractivo del sargento como pez deportivo, la introducción de un nuevo depredador ápice puede tener impactos dramáticos y duraderos en las comunidades nativas, incluso en diversas comunidades tropicales que a veces se piensa que son más resistentes a la invasión. "

 

De los 1471 peces que atraparon en el Lago Gatún, 25 eran especies nativas de agua dulce y diez eran especies marinas tolerantes al agua dulce, las cuales deben haber emigrado hacia los lagos a través de las esclusas del Canal. Varios otros peces exóticos también han aumentado con el tiempo, incluyendo el Guapote tigre, Parachromis managuesis, el Oscar, Astronotus ocellatus, y la tilapia del Nilo, Oreochromis niloticus no presentes en el lago en 1972.

 

Como una manera adicional de estudiar los efectos de los depredadores, también compararon las comunidades de peces en dos lagos invadidos, Gatún y Alajuela, con comunidades de peces en el Lago Bayano, donde no hay sargentos. Gatún y Alajuela también fueron invadidos por el Jaguar Cíclido, en algún momento entre el 2004 y el 2013. La abundancia de peces nativos era mucho mayor en el Lago Bayano que en los lagos que contenían sargentos, corroborando el patrón observado en el Lago Gatún a través del tiempo.

 

Este no es el primer caso de un pez introducido que elimina a los nativos. La perca del Nilo, Lates niloticus, liberada en el Lago Victoria en África, causó la supuesta extinción de 250 peces cíclidos endémicos en los años ochenta.

 

"Este estudio ilustra el valor de los datos históricos y de largo plazo recopilados en el Smithsonian en Panamá", comentó Torchin. "La comparación no habría sido posible sin el trabajo de Zaret y Paine hace 45 años alrededor de Barro Colorado. Nunca se sabe cuándo vamos a volver a usar datos de estudios anteriores, pero en Panamá tenemos la suerte de tener datos sobre poblaciones de peces que se remontan a los estudios de Hildebrand y Meek como parte del Reconocimiento Biológico de Panamá hecho por en Smithsonian en 1910. "

 

El apoyo a este estudio proviene de una beca de investigación de post-doctorado de Fonds de Recherche Nature et Technologies, Quebec, de STRI, de la National Geographic Society, la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación de Panamá (SENACYT) y el Sistema Nacional de Investigadores de Panamá.