Ciencia Ecuador , Galápagos, Martes, 24 de julio de 2012 a las 12:36

La necropsia confirma la muerte natural del solitario George

Los resultados evidencian que el emblemático reptil habría muerto por envejecimiento

DPNG/DICYT Tras realizar la necropsia del cuerpo del Solitario George en un área especial de la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG), con la presencia de fiscal del ambiente, para descubrir la causa de la muerte de esta tortuga gigante terrestre, la última de la especie de la isla Pinta (Chelonoidis abingdoni), que fue hallado muerto el pasado mes en su corral del centro de crianza de tortugas gigantes en Puerto Ayora, isla Santa Cruz.

 

El cuerpo fue conservado en la cámara de frío a una temperatura de dos grados centígrados para evitar su descomposición.

 

La necropsia fue realizada por un equipo de científicos y técnicos conformado por Marilyn Cruz, veterinaria especializada en vida silvestre; Washington Tapia, Biólogo especialista en reptiles de Galápagos; James Gibbs, Biólogo especialista en reptiles y asesor científico de la DPNG

 

Los especialistas registraron las medidas y largo del cuerpo, cuyas partes fueron revisadas minuciosamente sin encontrar nada anormal. Tras abrir el caparazón, todos los órganos fueron revisados y no se encontró ninguna anomalía, excepto que su hígado tenía una coloración fuera de lo normal, presumiblemente propio de la edad.

 

Durante el proceso de tres horas se tomaron muestras de cada órgano y tejido para análisis de laboratorio. La conclusión es que la muerte fue por causa natural, probablemente producida por envejecimiento.

 

Con la muerte del último sobreviviente de la isla Pinta, Chelonoides abingdoni, se reducen a 10 las especies de tortugas terrestres de las islas que forman parte del área protegida del Parque Nacional Galápagos.

 

Fausto Llerena, el guardaparque detrás de la tortuga

 

El Solitario George fue parte de la vida de Don Fausto, como todos lo conocen en Galápagos. Este guardaparque fue uno de los pocos que estuvieron en la expedición que los encontró en 1971 en un remoto lugar de la isla Pinta, cuando se creía que estas tortugas estaban extintas. Desde entonces, Don Fausto siempre estuvo involucrado a la vida del emblemático reptil. En 1982 se convirtió en su cuidador, pero más allá de eso, se formó entre ellos una amistad que supera los límites de la razón, pues desde el primer día el Solitario, nunca más estuvo solo. Siempre estuvo Fausto con él.

 

Bastaba que Fausto entre a su corral a dejar alimento o limpiar el bebedero y el silencioso reptil lo buscaba, se estiraba hasta alcanzar la altura más cercana al rostro del guardaparque y abría su boca como intentando hablarle. Fausto podía pasar mucho tiempo junto al Solitario, inclusive conversaba con él. En su casa, Don Fausto posee una gran colección de réplicas de madera del Solitario, talladas por él mismo. Estos días Don Fausto lleva en su camisa, sobre su pecho, un crespón negro, simbolizando la pérdida de un tortuga que para el mundo era el última de su especie, pero él era fue amigo.

 

La DPNG prepara un homenaje al Solitario George, en el que se exhibirá una exposición fotográfica del reptil en su corral. A través de las redes sociales Facebook y Twitter de la Dirección del Parque Nacional Galápagos, se ha solicitado a los seguidores enviarnos fotos del Solitario. Las mejores fotografías serán puestas en la exhibición.

 

El cuerpo de Solitario George será embalsamado y exhibido para que las futuras generaciones lo conozcan. La exposición será presentada en un centro de interpretación dedicado solo para tortugas terrestres, que será construido y llevará el nombre de esta tortuga.