José Pichel Andrés/DICYT Jorge Barrero Fonticoba, director del Gabinete de la ministra de Ciencia e Innovación, ha afirmado hoy en Salamanca que la nueva ley de Ciencia que prepara el Gobierno tratará de superar las tradicionales dificultades que tiene el sistema español de I+D+i para lograr la transferencia de conocimiento y la generación de patentes a partir de la investigación. El asesor de Cristina Garmendia ha inaugurado en Salamanca la parte presencial del Máster Oficial en Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnología y ha adelantado que la futura ley que regulará la Ciencia en España estará lista en forma de borrador en las próximas semanas.
"El equipo del Ministerio empezó a trabajar en este proyecto desde el momento en que tomó posesión de su cargo y ya hemos hecho un trabajo importante", ha señalado Barrero Fonticoba en declaraciones recogidas por DiCYT. En este sentido, "hay un grupo de expertos en política científica que lleva trabajando desde el mes de junio y que en las próximas semanas va a entregar un borrador de esta ley a la ministra. A partir de ahí, hay un proceso que durará un par de meses y comenzaremos el trámite parlamentario", precisó.
Diseño de la carrera científica
La nueva ley será "el marco por el que se va a regir la investigación científica y técnológica en España en los próximos años, un aspecto importante, porque desde 1986, año de la ley anterior, el país ha cambiado mucho: por un lado, se ha desarrollado el Estado de las autonomías, que han tomado protagonismo en el diseño de políticas científicas; y, por otro lado, España se ha integrado plenamente en la Unión Europea y, por lo tanto, la dimensión internacional de nuestra Ciencia también ha cambiado", ha explicado el experto. En su opinión, "hay muchas cosas que mejorar y una de las más relevantes es la propia carrera científica, para que tenga un diseño atractivo para los investigadores, fundamentalmente para los jóvenes que están empezando".
Barrero Fonticoba ha hablado en particular de la investigación que se lleva a cabo en el entorno universitario, tras conocerse el dato del último informe de la Red OTRI de que sólo el 12% de las patentes nacionales surgen en la Universidad. En su opinión, la Universidad española ha cumplido históricamente todos los cometidos que se le han encomendado. "La ley que regula la actividad universitaria es de 1983 y ya introdujo la novedad de considerar la investigación, junto con la docencia, como una de las misiones de la Universidad, pero quizá en aquel momento no se había planteado como prioritaria la transferencia de conocimiento a la sociedad, en forma de patentes o en forma de otras múltiples maneras mediante las cuales el conocimiento llega a ser usado y compartido por los ciudadanos", comenta. Por eso, "la ley de la Ciencia abordará ahora este asunto y la dificultad histórica de nuestro sistema de investigación para patentar y transferir conocimiento va a ser corregida". Además, la nueva normativa "animará a que los investigadores patenten, innoven y estén incentivados para trasladar al ciudadano artículos de divulgación científica".
Alumno de un máster pionero
El director del Gabinete de la ministra realizó estas declaraciones momentos antes de inaugurar un máster es "pionero" en España. "Fui alumno de su versión anterior, hace 10 años, y entonces no existía una formación similar con este enfoque", indicó. "El concepto de abordar la Ciencia en diferentes ámbitos, como la comunicación, la economía, la política o la sociología de manera integral es una aportación muy importante. Además, es la única forma de entender cuál es el papel de la Ciencia en nuestra sociedad", agregó.
Ciencia y democracia
Esta aportación es, en su opinión, más relevante cada día. "La Ciencia ha contribuido quizá más que ninguna otra actividad humana a la propia transformación de las sociedades desde siempre, pero el papel que tiene la Ciencia sobre nuestra forma de vida y sobre nuestra forma de pensar sobre el mundo es cada vez mayor. De hecho, una de las razones por las que a mí me pareció atractivo este máster es la conexión entre la Ciencia y la propia democracia", aseguró. "Si los ciudadanos no tienen capacidad para tomar decisiones, no estamos ante una sociedad verdaderamente democrática, porque cada vez más hay decisiones que afectan a nuestra vida y tienen un componente científico y, por lo tanto, no puedes pensar libremente si no estás informado".
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El Máster Oficial en Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnología es una iniciativa de las universidades de Salamanca y Oviedo, la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y el Ciemat para formar a expertos que medien entre la Ciencia y la Tecnología y la sociedad. La inauguración de la parte presencial ha contado con Miguel Ángel Quintanilla, director del Instituto de Estudios de Ciencia y Tecnología, organizador del máster por parte salmantina. Quintanilla ha asegurado que esta iniciativa ha pasado de ser "una iniciativa arriesgada a una realidad boyante en la actualidad". Por su parte, Ana Cuevas, directora del máster, ha destacado que "aún faltan personas que sean capaces de transmitir que la Ciencia y la Tecnología son imprescindibles para el desarrollo cultural de una sociedad". Además, Ricardo Canal, vicerrector de Docencia y Convergencia Europea de la Universidad de Salamanca, ha destacado que esta formación tiene una gran relevancia social, ya que trata de formar a "profesionales que ayuden a saber el valor de la Ciencia". Finalmente, Fernando Pérez Barriocanal, vicerrector de Investigación, ha repasado la historia española en esta materia. "A finales del siglo XX los gobernantes se dieron cuenta de que había que apostar por la investigación y los sucesivos planes al respecto pasaron por la mejora de infraestructuras, transferencia tecnológica y, finalmente, la innovación", comentó. En esta línea, "ahora habría que añadir una tercera i, la de la información, porque la sociedad debe saber qué se está haciendo y para qué". |