Ciencia Portugal , Portugal, Viernes, 28 de julio de 2017 a las 09:15

La Península Ibérica recibió menos invasiones esteparias en la Edad del Bronce que el resto de Europa

Un análisis de ADN antiguo recrea la historia genética de las poblaciones ibéricas del Neolítico y la Edad del Bronce

CGP/DICYT Los genomas de las poblaciones que vivieron en la Península Ibérica en la Edad del Bronce tuvieron un aporte genético menor procedente de invasores esteparios, lo que sugiere que estas migraciones jugaron un papel menor en la composición genética y la cultura del pueblo ibérico, en comparación a los sucedido en otras partes de Europa. Así lo apunta un estudio encabezado por Daniel Bradley y Rui Martiniano, del Trinity College de Dublín (Irlanda), y Ana Maria Silva, de la Universidad de Coimbra (Portugal), publicado en ‘PLOS Genetics’.


Entre el Neolítico Medio (4200-3500 antes de Cristo) y la Media Edad del Bronce (1740-1430 antes de Cristo), Europa Central y del Norte recibió una masiva afluencia de gente procedente de regiones esteparias de Europa Central y Asia. Las excavaciones arqueológicas en Iberia han descubierto cambios en la cultura y los rituales funerarios durante este tiempo, pero nadie había estudiado el impacto genético de estas migraciones en esta parte de Europa.


Para llevar a cabo la investigación, el equipo científico secuenció los genomas de 14 individuos que vivieron en Portugal durante el Neolítico y la Edad del Bronce y los compararon con otros genomas antiguos y modernos.


A diferencia de lo registrado en otras partes de Europa, solo detectaron cambios genéticos sutiles entre las muestras portuguesas del Neolítico y la Edad del Bronce, lo que refleja una migración a pequeña escala. Sin embargo, estos cambios fueron más pronunciados en el linaje paterno. “Ha sido sorprendente observar una discontinuidad cromosómica tan asombrosa entre el Neolítico y la Edad del Bronce, lo que sería congruente con un influjo genético predominantemente mediado por hombres”, explica Rui Martiniano.


Menor altura


Los investigadores también estimaron la altura de los individuos a partir de las secuencias genéticas pertinentes, y encontraron que el aporte genético de los migrantes neolíticos disminuyó la altura de los europeos, aunque las generaciones posteriores aumentaron de tamaño de manera constante.


El estudio concluye que la migración hacia la península Ibérica se produjo a una escala mucho menor que la registrada en las invasiones esteparias hacia el norte, centro y noroeste de Europa, lo que probablemente tuvo implicaciones en la difusión del idioma, la cultura y la tecnología.


El mantenimiento del Euskera hasta nuestros días


Los hallazgos pueden explicar por qué Iberia alberga una lengua pre-indoeuropea, el Euskera. Trabajos anteriores han sugerido que el indoeuropeo se extendió a partir de migraciones a través de Europa desde el corazón de la estepa, modelo que se ajusta a los resultados obtenidos en este trabajo.


“A diferencia del Norte de Europa, una mezcla de lenguas indoeuropeas ancestrales persistieron en Iberia, un patrón consistente con la afluencia real pero limitada de migrantes durante la Edad del Bronce”, concluye Daniel Bradley.


En el estudio han participado investigadores de cuatro países procedentes también de NUI Galway (Irlanda), de la Universidad de Génova (Suiza), de la Universidad Johannes Gutenberg (Alemania), de la Universidad de Lisboa (Portugal), ERA Arqueologia (Portugal) y la Universidad del Algarve (Portugal).

 

 

 

Referencia bibliográfica:
Martiniano R, Cassidy LM, Ó'Maoldúin R, McLaughlin R, Silva NM, Manco L, et al. (2017) The population genomics of archaeological transition in west Iberia: Investigation of ancient substructure using imputation and haplotype-based methods. PLoS Genet 13(7): e1006852. https://doi.org/10.1371/journal.pgen.1006852

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