Ciencia España , León, Miércoles, 10 de noviembre de 2004 a las 15:11

"La política de embalses debe revisarse teniendo en cuenta el coste ambiental"

La presidenta de la Confederación Hidrográfica del Duero impartió una conferencia en la Universidad de León

JTF/DICYT Helena Caballero, presidenta de la Confederación Hidrográfica del Duero, expuso ayer en la Universidad de León la política que pretende impulsar desde su cargo, al que ha accedido hace apenas seis meses. Durante la conferencia La gestión ambiental en la nueva política del agua. Programa A.G.U.A., celebrada en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Biológicas y Ambientales,  la presidenta hizo hincapié en la necesidad cambiar de mentalidad en el uso y gestión del agua, indicando que, en el siglo XXI, ya no son válidas las ideas del pasado, y que de acuerdo a la normativa europea se impone una gestión de este recurso que no pase por alto los criterios ambientales.

 

Por lo que se refiere a la política que van a impulsar los nuevos gestores de las Confederaciones Hidrográficas, Caballero señaló como elemento más importante la planificación previa a la gestión siguiendo criterios más sensibles a los problemas ambientales y de acuerdo a la nueva normativa europea. Según sus palabras, hay que evolucionar desde los planteamientos de principio del siglo XX, en los que el agua se consideraba un motor de desarrollo, a los del agua como motor de desarrollo sostenible, entendiendo como tal la inclusión de los valores limitadores del desarrollo que impone la sensibilidad ambiental. Como ejemplo, la experta explicó que la regulación de los ríos no es necesariamente siempre positiva, pues "los ríos no regulados son un valor en sí mismo".

 

Cambios estructurales

 

Esta nueva manera de actuar requerirá cambios importantes en la estructura actual de las Confederaciones Hidrográficas; uno de los más significativos será la inclusión de equipos multidisciplinares de trabajo en los que tendrán cabida especialistas de diferentes áreas para poder incluir la variable ambiental en la gestión. Otras actuaciones anunciadas se refieren a la creación del denominado "Banco público del agua", con el que se pretende saber cuánta agua hay y quién la consume, ya que, según sus palabras, el agua dejará de ser gratuita y los consumidores tendrán que pagar por ella.

 

En la presentación del acto, José Carlos Pena, decano de la Facultad de Ciencias Biológicas y Ambientales, señaló que, a lo largo de este siglo, el uso del agua será un problema más importante que el del petróleo y ambos animaron a los estudiantes presentes a completar su formación no sólo como científicos, sino también como gestores.

 

La historia de las Confederaciones hidrográficas

Helena Caballero realizó un recorrido sobre la historia de las Confederaciones Hidrográficas desde su punto de partida con la promulgación de la Ley de Aguas en 1839 y la elaboración del primer plan de uso del agua en 1902 por parte de Joaquín Costa. Esta acción desembocó en la creación, en 1926 y 1927 respectivamente, de las Confederaciones Hidrográficas del Ebro y el Duero, en las que participaban inicialmente tanto el Estado como usuarios y organismos de gestión integral del agua.

 

La ley de Aguas de 1985, actualmente en vigor con algunas modificaciones, recuperó entre otros aspectos la participación de los usuarios en las mismas, que había desaparecido durante la época de la dictadura, e incluyó como usuarios no sólo a los regantes, sino también a los usuarios de abastecimiento.

 

Según Caballero, en la actualidad y de las doce cuencas hidrográficas peninsulares que existen en España, la del Duero es la que más problemas de gestión presenta, debido a su carácter de cuenca transfronteriza -parte de su recorrido transcurre por Portugal-, un aspecto que limita la capacidad de actuación.