Ciencia Panamá , Panamá, Jueves, 16 de mayo de 2013 a las 11:36

La presencia humana ensombrece el crecimiento de los corales en el Caribe

Al igual que los anillos de crecimiento en los árboles, los esqueletos de corales longevos preservan un registro de la expansión del coral

STRI/DICYT Los llamativos atardeceres en el Caribe se producen cuando las partículas en el aire dispersan la luz solar entrante. Pero una sombra de partículas sobre el mar también puede tener efectos bajo el agua. Investigadores del Smithsonian en Panamá, entre ellos Héctor Guzmán, vincularon las partículas en el aire causadas por la actividad volcánica y la contaminación del aire a los episodios de crecimiento lento de los arrecifes de coral registrados en muestras de los núcleos de los arrecifes de coral.

 

Al igual que los anillos de crecimiento en los árboles, los esqueletos de corales longevos preservan un registro de la expansión del coral. Junto con investigadores de la Universidad de Queensland, la Organización Australiana de Ciencia y Tecnología Nuclear y el Smithsonian en Panamá, Lester Kwiatkowski, de la Universidad de Exeter, analizó muestras de centros extraídos a través de perforaciones de arrecifes de coral cerca de la entrada atlántica del Canal de Panamá formada por la especie de coral Siderea siderastrea entre 1880 y 1989; y las muestras extraídas en el atolón Turneffe en Belice, formado por la especie Montastrea faveolataentre 1905 y 1998.


Un modelo de simulación de sistemas terrestres les mostró qué tan bien la superficie del mar, la temperatura, la radiación de onda corta y el estado de saturación de aragonita -una medida de la acidificación de los océanos- predijeron los cambios en el crecimiento del coral.

 

"Nuestro estudio sugiere que los ecosistemas de coral son propensos a ser sensibles, no sólo a la concentración atmosférica de dióxido de carbono a nivel global en el futuro, sino también a las emisiones regionales de aerosoles asociadas a la industrialización y la descarbonización," comentó Kwiatkowski.

 

"La cronología del crecimiento de los corales en Panamá nos permitió identificar los efectos de las intervenciones humanas en el comienzo de la década de 1900, " comenta Guzmán, "pero la disminución del crecimiento observado a mediados del siglo 20 que corresponde a los inicios de la era industrial en la costa de Panamá permanecen sin ser resueltos por el modelo".