DICYT Después de la creación de la Agencia Estatal Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca (IRNASA), perteneciente a este organismo, desarrolla su labor de investigación adaptándose a la nueva figura jurídica. Era necesario cambiar nuestra figura, demasiado encorsetada en un marco como el de la Administración General del Estado en el que encajan sólo con dificultad muchos aspectos de la realidad de la investigación científica. La transformación en Agencia Estatal es un paso importante para homologar el sistema español de ciencia y tecnología con el de los países más avanzados y así contribuir a un mayor bienestar social y un desarrollo sostenible en España. La Ley de Agencias puede permitirnos más autonomía, más flexibilidad en la gestión de los propios recursos humanos y económicos: en las contrataciones, en las compras de equipamiento científico e infraestructura en general, incluso en los sueldos, que podrán variar con la productividad. No se persigue escapar de controles, sino tener capacidad de maniobra y dar después cuentas de resultados aceptando plenamente las responsabilidades. Todo esto permitirá afrontar los retos que se nos avecinan con más garantías de éxito. Es de desear que la gestión de los recursos humanos y económicos acabe por desarrollarse conforme al espíritu de la Ley de constitución del CSIC como Agencia Estatal.
Los principios generales que caracterizan el nuevo estatus jurídico del CSIC son la autonomía, la responsabilidad gerencial y el funcionamiento por cumplimiento de objetivos. Mayor autonomía del CSIC ante la Administración y también autonomía de los Institutos dentro del CSIC. Por ejemplo, los procesos de selección de candidatos para becas predoctorales o contratos posdoctorales se efectúan ahora dentro de los Institutos, a veces recurriendo a comisiones externas para asegurar la elección de los mejores. En otra faceta de esta autonomía, la función de los directores de institutos tendrá más carácter científico, y estará sujeta a un control dentro de los mismos, ejercido por la Junta de Instituto o el Claustro científico.
Desde el año 2005, el funcionamiento del IRNASA y de los restantes institutos del CSIC se basa en el cumplimiento de objetivos. Se ha impuesto la cultura de la evaluación, que los investigadores comprenden e incluso desean, pues avala su labor. Todos los institutos fueron evaluados por comités científicos externos, internacionales, que analizaron la actividad desarrollada hasta entonces y nuestras propuestas de objetivos para el período 2005-2009. Así se aprobaron nuestros planes estratégicos, de cuyo cumplimiento damos cuenta cada año. Me alegra decir que tanto el IRNASA como todo el CSIC han alcanzado satisfactoriamente las metas comprometidas. El nuevo Plan de Actuación para el período 2010-2013 será la base del Contrato de Gestión que suscribe el Estado con el CSIC. La evaluación de la labor científica comprenderá no sólo la cantidad, sino también la calidad de los objetivos alcanzados. Este Plan recogerá las estrategias y objetivos de investigación de todos los Institutos del CSIC y, además, establecerá unos Ejes Temáticos prioritarios, que complementan los objetivos generales de investigación planteados en todos los Institutos del CSIC. Con estos Ejes se trata de aprovechar nuestra experiencia y capacidad investigadora en acciones concretas de alto impacto social y científico. Los Ejes Temáticos para el período 2010-2013 son: Energía; Cambio global; Recursos Hídricos; Instrumentación avanzada e Ingeniería; y Envejecimiento y Calidad de Vida.
Junto a la misión de generar conocimientos, el CSIC asume también la de transferirlos. Al CSIC le preocupa generar beneficio económico a partir de la investigación que realiza con los recursos que la sociedad pone en sus manos, y está impulsando la creación de Empresas de Base Tecnológica. La labor del IRNASA y del CSIC en general se extiende también a la formación de investigadores y tecnólogos. El programa JAE – en memoria de la Junta de Ampliación de Estudios de la que nos consideramos continuadores – ofrece becas para la formación de investigadores y técnicos. Importa que la carrera de científico o de tecnólogo sea atractiva, de forma que no haya escasez – como se percibe en ocasiones - de estas piezas clave de la investigación y la tecnología. Quiero animar a los posibles candidatos a concurrir a las convocatorias anuales de las ayudas JAE con destino en el IRNASA y otros centros del CSIC.
Finalmente, el CSIC se propone coordinar, a través de la creación de convenios, su actividad científica y tecnológica con la de los gobiernos autonómicos y también con universidades y centros de investigación no estatales. El pasado mes de junio se constituyó el Comité Interterritorial del CSIC, un órgano estaturario que pretende, precisamente, establecer esta coordinación con las Comunidades Autónomas.