Ciencia España , Ávila, Lunes, 29 de noviembre de 2004 a las 19:19

La UNED prepara un curso sobre técnicas de modificación de la conducta

Las jornadas se desarrollarán entre el 10 y el 12 de diciembre, y por el momento ya cuenta con más de 50 alumnos matriculados

AVPR/DICYT El profesor José María Buceta, del Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológicos de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED)  será el encargado de dirigir el curso sobre Técnicas de Modificación de Conducta que se impartirá en la capital abulense el fin de semana del 10 al 12 de diciembre. Las jornadas se incluyen dentro de la oferta formativa que ponen en marcha conjuntamente la Diputación de Ávila, la UNED, y la Fundación Cultural Santa Teresa. Tal y como ha confirmado a DICYT José Manuel Trujillano, coordinador de los cursos en esta última institución, "se trata de una de las jornadas que más interés ha despertado hasta el momento ya que, a falta de dos semanas para iniciarse, cuenta con un total de 54 alumnos matriculados."

Se trata de un curso eminentemente práctico, dirigido a profesionales de la Psicología y a todas aquellas personas que trabajen con otras a su cargo como profesores o profesionales sanitarios. Las diferentes materias que se tratarán a los largo de las tres jornadas serán impartidas por personal de la propia UNED, a los que su unirán la profesora Iciar Eraña, de la Universidad Europea de Madrid, y la doctora María Crespo, de la Universidad Complutense. 

Más de un siglo de conductismo 

La aplicación de técnicas de modificación de conducta se ha potenciado recientemente, pero se adscriben a una corriente psicoterapéutica conocida como conductismo, uno de cuyos precursores más conocidos fue Ivan Petrovich Paulov. El conductismo es una corriente que comenzó a rodar a principios de siglo y que sienta sus bases en la premisa de que los comportamientos no son innatos, sino que se aprenden y. por lo tanto, se pueden enseñar y ensayar las conductas adecuadas.

La terapia de conducta se apoya en el condicionamiento clásico de Paulov y en el condicionamiento operante de Skinner. Ambas posturas se basan en el refuerzo,  que incrementa la probabilidad de que un determinado comportamiento se dé en el futuro. Los reforzadores pueden ser positivos y negativos. Se denomina refuerzo positivo cuando la consecuencia se traduce como gratificante con significado de recompensa. Y cuando la conducta se incrementa por la eliminación de un estímulo doloroso se denomina reforzamiento negativo.

Las teorías conductistas han evolucionado mucho, y gracias a las técnicas que se han diseñado tomando este modelo tan simple como base se han conseguido muy buenos resultados en el tratamiento de la enuresis, encopresis (trastorno que hace que los niños de más de tres años sean incapaces de controlar sus esfínteres) y la anorexia.