AVPR/DICYT La Facultad de Medicina de la Universidad de Salamanca, a través del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario, se ha convertido en la primera institución académica en unirse al proyecto del Instituto Internacional de Cardiología para la Investigación Clínica que están poniendo en marcha, de manera conjunta el Servicio de Cardiología del Hospital de Massachussets y la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard. El acuerdo tiene como objetivo establecer un marco de colaboración que posibilite la estancia de residentes salmantinos en el centro hospitalario estadounidense, así como la puesta en marcha de proyectos científicos conjuntos, centrados en el campo de las cardiopatías isquémicas agudas.
El convenio que ha sido suscrito por José Ignacio Paz Bouza, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Salamanca, Cándido Martín Luengo, director del Servicio de Cardiología del Hospital Clínico, el investigador Rogelio González e Igor Palacios en calidad de director del Servicio de Cardiología del Hospital de Massachussets, viene a formalizar un programa de formación y transferencia de conocimiento que de manera extraoficial permite, ya desde hace varios años, que dos residentes salmantinos pasen seis meses adscritos al centro hospitalario de Massachussets instruyéndose en las últimas técnicas de intervención cardiovascular.
"La experiencia nos dice que la formación que nuestros residentes de quinto año reciben es de muy alta calidad lo que puede deducirse de los artículos publicados en revistas de alto índice de impacto que muchos de nuestros jóvenes médicos se han traído bajo el brazo una vez transcurridos los seis meses del programa de intercambio. Por lo que el acto de rúbrica de hoy no puede resultarnos más gratificante", apunta el doctor Paz Bouza.
Por su parte Cándido Martín Luengo ha querido destacar el carácter puntero de muchos de los programas que desarrolla el equipo del cardiólogo Igor Palacios, "que en colaboración con especialistas en hemodinámica, desde hace unos años se ha especializado en la corrección percutánea de patologías cardiovasculares, utilizando catéteres y sin necesidad de intervención quirúrgica".
Ésta es precisamente uno de los campos sobre el que versarán algunos de los proyectos científicos que los equipos salmantino y estadounidense pretenden iniciar en breve. "El abordaje del tratamiento de las cardiopatías isquémicas en fase aguda es precisamente uno de los retos que más preocupa a los responsables de Cardiología de todo el mundo", comenta Martín Luengo, quien añade, "tenemos que establecer protocolos claros que nos ayuden a definir la atención que debe prestarse a un paciente con infarto agudo de miocardio en función del escenario en el que dicho paciente recibe la primera atención médica, ya que un 30% de estas personas fallece antes de llegar a un hospital".
Una segunda vía de investigación que se estudia poner en marcha a través de este convenio es la aplicación experimental de terapias celulares para la regeneración de tejido cardiaco infartado, de las que el equipo del doctor Bernardo Nadal, del Hospital Monte Sinaí, es un referente a nivel mundial.