Ciencia España Salamanca, Salamanca, Miércoles, 31 de diciembre de 2003 a las 10:45

La Universidad de Salamanca trabaja en un nuevo proyecto de depuración de aguas

El fotocatalizador que prepara el CIDTA podría ser de gran utilidad en las explotaciones porcinas

AVPR/DICYT El Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico del Agua (CIDTA) de la Universidad de Salamanca mantiene abierta una línea de investigación para desarrollar un prototipo de depuración de aguas contaminadas que funcione mediante energía solar. El proyecto, coordinado por el Catedrático de Química Física Juan Manuel Cachaza, consiste en la construcción de un fotocatalizador que podría ser de gran utilidad para las pymes y, en especial, para las explotaciones porcinas.


La fotocatálisis ya funciona en otros países como Japón como proceso de eliminación de residuos, aunque no mediante energía solar, por lo que el proyecto del CIDTA podría ser más limpio y económico que los empleados ahora. Por otra parte el sistema ha dado buenos resultados en el tratamiento de aguas residuales de pequeñas y medianas industrias.

 

Uno de los sectores más beneficiados en Castilla León con esta iniciativa podría ser el sector ganadero. Tal como indica el profesor Cachaza “la fotocatálisis podría ser una buena alternativa para tratar las aguas residuales contaminadas con los purines de las granjas de porcino”. El control de estos residuos es, por otra parte, un problema que deberán afrontar los ganaderos de Castilla y León, ya que a partir del próximo año la normativa europea exige que todas las explotaciones traten sus residuos antes de verterlos a los cauces de agua.


Un fotocatalizador está formado por un cilindro de metacrilato en el que se inserta una lámpara de rayos ultravioleta y un lecho, que puede ser arena o grava, al que se añade un elemento semiconductor de la electricidad, en este caso óxido de Titanio. Los semiconductores reaccionan cuando se les aplica energía, un proceso del que se encarga la lámpara de rayos ultravioleta, pero que el equipo del profesor Cachaza pretende desarrollar aprovechando la energía solar. El agua circula a través del cilindro y la energía que se libera en el interior al paso del agua consigue descomponer los diferentes elementos que la contaminan y termina con algunas bacterias peligrosas para la salud, como por ejemplo la legionela.
De esta forma podrán tratarse incluso materiales no biodegradables, como los detergentes, que se escapan cada día a través de los sumideros de nuestros hogares y que los sistemas habituales de depuración no consiguen eliminar, bien porque no se encuentran en grandes cantidades, bien porque son difíciles de tratar. El fotocatalizador los descompone en elementos más simples como el carbono o el hidrógeno, que ya de por sí se encuentran en la naturaleza y que por tanto no son peligrosos para la salud.