Ciencia España , Palencia, Jueves, 22 de enero de 2015 a las 15:44

Las aves rapaces, aliadas de los agricultores para el control de los topillos

2014 fue el segundo mejor año histórico para las aves rapaces en la comarca palentina de Tierra de Campos. Los trabajos de seguimiento contabilizaron 1.338 rapaces de 12 especies diferentes

CGP/DICYT La Asociación de Naturalistas Palentinos ha finalizado los trabajos del año 2014 para el seguimiento de la población de rapaces diurnas en la comarca de Tierra de Campos. Los datos de 2014 han supuesto la observación de un total de 1.338 aves rapaces de 12 especies diferentes. Esta cifra supone el segundo mejor dato para las aves rapaces en esta comarca, después del año record de 2009 con 2.506 aves observadas.


Este trabajo permite calcular un Índice Kilométrico de Abundancia, tanto para el total de las aves rapaces como para cada una de las especies. Es decir, se obtiene el número de rapaces que se observan cada 100 kilómetros recorridos con el automóvil. Este valor osciló entre los 43 individuos del mes de marzo hasta los 349 individuos del mes de agosto, coincidiendo este último valor con el pico máximo de la plaga de topillo campesino y las concentraciones premigratorias de adultos y jóvenes de varias especies de rapaces.


“La explicación a esta abundancia de rapaces durante 2014 se encuentra en la explosión demográfica de topillo campesino (Microtus arvalis), por lo que, una vez más, las aves rapaces se han convertido en el mejor aliado del agricultor para el control de este pequeño micromamífero”, apunta el naturalista palentino Fernando Jubete.


Por especies, el milano negro (Milvus migrans) fue la especie más abundante, seguida por el milano real (Milvus milvus), el cernícalo común (Falco tinnunculus) y el cernícalo primilla (Falco naumanni).


Jubete señala que este tipo de trabajos permiten conocer la tendencia poblacional a largo plazo, “lo que puede alertar sobre situaciones de riesgo para especies amenazadas o indicar la evolución positiva de algunas especies”. Los datos sirven también para conocer en tiempo real la evolución de las plagas de especies como el topillo campesino, “ya que está claramente comprobada la relación entre la abundancia de micromamíferos y la abundancia relativa de aves rapaces”.


Este proyecto comenzó en el año 1995 y desde 2005 se viene desarrollando de forma ininterrumpida. La metodología de trabajo es muy sencilla, un recorrido mensual en automóvil circulando a baja velocidad por carreteras secundarias, realizado un total de 66’5 kilómetros, a lo largo de los cuales se anotan todas las especies y número de aves rapaces observadas.