Ciencia España , León, Lunes, 16 de junio de 2014 a las 18:37

“Las quemaduras solares en la infancia y adolescencia aumentan el riesgo de padecer lesiones graves de adultos”

La Junta Local de la AECC de Astorga celebra mañana una charla divulgativa sobre el cáncer de piel

CGP/DICYT Los cánceres de piel son los más frecuentes. Cada año se diagnostican más de 2.000.000 nuevos casos en el mundo. La disminución de la capa de ozono y la moda del bronceado, son los dos factores que más influyen en ello. Con el objetivo de sensibilizar a la población sobre esta enfermedad, la Junta Local de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) de Astorga organizará mañana a las 20 horas en el salón de actos de la biblioteca municipal la charla Haz del sol tu amigo, que correrá a cargo de la doctora en Farmacia y ex investigadora del Instituto Paterson de Investigación sobre el Cáncer de Manchester (Inglaterra) Marisa Alonso Núñez.

 

La charla, como explica a DiCYT Marisa Alonso, está dirigida al público en general y abordará el Sol, sus efectos y como prevenirlos. “A punto de empezar el verano la Junta Local de la AECC de Astorga quiere informar de cómo disfrutar del Sol para disminuir el riesgo de que produzca un cáncer de piel”.

 

El Sol tiene efectos beneficiosos para el organismo. Favorece la producción de vitamina D y contribuye a equilibrar el colesterol, por ejemplo. Sin embargo, una exposición excesiva o en las horas centrales del día puede tener consecuencias graves. “Si no nos protegemos o no intentamos evitar la exposición al Sol se puede producir cáncer de piel o fotoenvejecimiento, que con medidas muy sencillas se puede evitar. Durante la charla hablaré de los rayos ultravioleta, cómo unos queman la piel y otros producen daños más profundos, o de por qué es necesario administrar fotoprotector cada dos horas. Si la gente conoce el efecto del Sol a nivel molecular quizá se pueda concienciar un poco más a la hora de utilizar estas cremas”, agrega.

 

Cuando la radiación ultravioleta llega a la piel, continúa, “incide en las células y puede producir cambios en el ADN, es decir, mutaciones, que pueden dar lugar a que las células se dividan sin control y por tanto al cáncer, en este caso de piel”. También puede producir otras lesiones cutáneas, como quemaduras. “Sobre todo hay que tener mucho cuidado en la infancia y la juventud, porque si se producen quemaduras tienes más posibilidades de que cuando eres adulto las lesiones producidas por el Sol sean más perjudiciales”, subraya.

 

Varios tipos de cáncer de piel


Según la información de la AECC, las personas de ojos claros, de cabellos rubios o pelirrojos, de piel blanca o pecosa, tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de piel ante una exposición inadecuada al Sol. Aunque se generalice hablando de cáncer de piel, existen varios tipos entre los que destacan de forma clara los melanomas y los carcinomas cutáneos. En ambos tipos, el principal factor de riesgo implicado en su aparición son las radiaciones solares, sobre todo las de tipo B (UVB) y las de tipo A (UVA). En la piel, estas radiaciones son capaces de producir mutaciones en el material genético (ADN) de las células que componen la epidermis (capa más superficial de la piel) e impedir su reparación, iniciándose así el proceso de la carcinogénesis o formación de un cáncer.


El melanoma es el tipo de cáncer cutáneo menos frecuente (aproximadamente el 5 por ciento de los tumores de piel), aunque en los últimos años está aumentando de forma considerable. Los carcinomas cutáneos son los tumores más frecuentes del ser humano, aparecen sobre todo a partir de los 50 años. Las personas de ojos claros y piel blanca expuestas al sol de forma crónica, como es el caso de los trabajadores al aire libre.


Los cánceres de piel se manifiestan de múltiples formas, por lo que si aparece cualquier tipo de lesión en la piel (manchas, costras, nódulos, úlceras) o se producen cambios en las ya existentes (crecimiento, variaciones de color o forma, sangrado, picor), debe acudir al dermatólogo.