BGA/DICYT Los abetos utilizados como árboles de Navidad tardan una media de dos años en recuperarse completamente de los daños causados por la calefacción y la tala, según ha señalado a DICYT el jefe del Servicio de Parques y Jardines de Valladolid, Ángel Asensio, encargado de la recuperación de los ejemplares recogidos por el ayuntamiento tras las Navidades.
En esta campaña se han conseguido recuperar un total de 167 abetos, de los que se espera salvar al menos el 50% de los ejemplares.. Aquellos que no sea posible salvar, servirán para la fabricación de mantillo para ser reutilizado en labores de jardinería.
Según Asensio, el proceso que se sigue para su recuperación es sencillo pero largo. Una vez que son recogidos de las casas, los abetos son plantados en tierra de vivero, de alta fertilidad y calidad. Allí se mantienen y riegan con regularidad hasta la primavera, fecha en que se observa aquellos que tienen brotes, ya que serán los que tienen posibilidades de salvarse.
Los árboles que no presentan brotes son destinados a mantill, mientras que los demás se mantienen durante un tiempo aproximado de dos años en el vivero, tiempo necesario para que vuelvan a desarrollar las raíces que garantizan su supervivencia. Estos ejemplares que se salvan son reutilizados posteriormente para su plantación en jardines y parques de la ciudad.