AVPR/DICYT Los arquitectos españoles María Rosa Cervera y Javier G. Pioz son los artífices de uno de los proyectos más innovadores propuestos en los últimos años en el campo de la Arquitectura: la Torre Biónica o Ciudad Jardín Vertical, que constituye una propuesta en la que se mezclan disciplinas como la Biología, la Arquitectura y la Ingeniería. El objetivo es construir, basándose en los modelos propuestos por la naturaleza, una torre de 1.228 metros de altura capaz de albergar más de 100.000 habitantes. El proyecto constituye una solución para las grandes urbes orientales como Shangai y Hong Kong, donde ha sido muy bien acogido. La charla presentación del proyecto, que tendrá lugar mañana jueves a las 20:00 horas, servirá como acto inaugural de la exposición Formschönheit Arquitectura, que organiza el Servicio de Actividades Culturales de la Universidad de Salamanca en la Sala Menor de la Hospedería Fonseca.
La propuesta de construcción de la Torre Biónica comenzó a gestarse hace más de 10 años, y desde entonces sus artífices se han dedicado a estudiar modelos vegetales y animales para aplicar sus rasgos evolutivos a la construcción de la torre. Así, la lógica del diseño se basa en las leyes y principios de flexibilidad, adaptabilidad y ahorro de energía, que aprovecha el espacio vertical y constituye una solución para los ingentes conglomerados de población en áreas donde escasea el suelo.
Construirlo simulando el crecimiento de un árbol
Con una superficie máxima de 2.000.000 metros cuadrados, en este megaedificio podrían desarrollarse todas las actividades de la vida diaria, ya que incluye hoteles, viviendas, oficinas, centros de compras y entretenimiento, parques, etc. en un hábitat bioclimático y ecológico. Un hábitat sustentable que se basa el uso de todos los recursos naturales (sol, viento, lluvia, humedad...) y cuya construcción se desarrollaría de manera similar al crecimiento de un árbol, construyendo los cimientos a medida que el edificio crece en altura, igual que lo harían las raíces. La comunicación en el interior de esta estructura se haría de manera vertical y horizontal, gracias a 368 ascensores que se desplazarían a una velocidad de 15 metros por segundo.
Un sueño al que cada vez le falta menos para poder hacerse realidad, pero que aún plantea algunos problemas a los ingenieros. El principal es el diseño de un hormigón suficientemente resistente y ligero como para poder ser utilizado en su construcción.
| Hasta 12 barrios de altura | |
| La torre tendrá, en el momento en el que se haya desarrollado completamente, 12 niveles de altura, separados entre sí por plantas de seguridad. Cada nivel, a su vez, tendrá 80 metros de altura y dos grupos de edificios, uno interior y otro exterior, con un pequeño lago en el centro. El cerramiento externo de la torre, diseñado con cristal, aluminio y acero, permitiría el libre paso del aire, creando un microclima en el interior de la torre. |