Ciencia Colombia , Bogotá D.C., Lunes, 21 de octubre de 2013 a las 13:21

Los ciclos estacionales determinan los hábitats de reptiles en Zapatosa

Una investigación de la UN halló que se presenta mayor diversidad de estos animales en el periodo de lluvias, gracias a su sorprendente capacidad de adaptación

UN/DICYT Guido Fabián Medina, miembro del Grupo de Biodiversidad y Conservación del Instituto de Ciencias Naturales (ICN) de la Universidad Nacional de Colombia (UN) en Bogotá, determinó la manera en que las especies, de acuerdo a las épocas climáticas, distribuyen los periodos de actividad en el día y patrones de preferencia entre hábitats. Según el investigador: “Los recursos en la naturaleza están a disposición de los animales para poder subsistir; por ejemplo, alimento (presas), pareja, refugio y condiciones térmicas adecuadas, entre otros”.


Si se tiene en cuenta que los recursos cambian constantemente en el espacio y en el tiempo, las especies tienen que ser capaces de acomodarse al cambio, para lo cual delimitan su actividad en las dimensiones del nicho.


De esta manera, adaptan sus estrategias de comportamiento y la distribución de la actividad a lo largo del día con el propósito de usar efectivamente los recursos y reducir la competencia intra e interespecífica.


Dichas situaciones “modelan la distribución a nivel micro y macro ambiental, lo que facilita la ocupación de todos los potenciales nichos que ofrece un hábitat y permite que las especies se adecúen a su permutación en el tiempo”.


Medina manifiesta que las variaciones temporales en los recursos que ofrece el medio condicionan en muchos casos la actividad de postura y eclosión de las especies.


Asimismo, la temperatura corporal es un factor importante que influye en la selección de los recursos espaciales en los animales, especialmente en los ectotermos (réptiles como los caimanes, dependientes de fuentes externas para la obtención de calor), que ajustan el uso del espacio para mantener la temperatura del cuerpo dentro de un intervalo óptimo”.


La mayor parte de los reptiles presentan pequeños dominios vitales, lo que puede llevar a una marcada superposición espacial y temporal entre individuos y especies, aumentando la competencia en cada uno de los aspectos del uso del hábitat y periodos de actividad.


La coexistencia viene definida por variables ambientales, temporales y espaciales que facilitan la repartición del recurso de forma óptima. “Sin embargo, en apariencia, la competencia está ahí y seguramente constituye una presión selectiva”, dice el experto.


Por eso, el investigador insiste en entender cómo se reparten los recursos y cómo se usan diferencialmente, lo que permite comprender aspectos fundamentales de la ecología y la coexistencia de los reptiles.


Lo anterior da sentido al objetivo del estudio, que es describir cómo los ciclos estacionales influyen en el uso y la agregación de las especies de reptiles en los diferentes hábitats y microhábitats, y las relaciones temporales diarias en los alrededores del complejo cenagoso de Zapatosa, ubicado en el departamento de Cesar, en el nororiente de Colombia.


Para lograr esto, se realizaron cuatro salidas de campo en áreas circundantes al complejo cenagoso de Zapatosa, entre noviembre de 2006 y octubre de 2007, abarcando la época de lluvias y la época seca.
“En total se invirtieron 640 horas/hombre de muestreo, repartidas en cinco hábitats: bosque casmófito, bosque seco, bosque de ribera, palmar y sabana arbolada”.


En época de lluvias se encontraron 468 individuos distribuidos en 36 especies, y en época seca se hallaron 344 individuos repartidos en 35 especies.


“En lluvias el hábitat más rico en especies fue el bosque casmófito y el más abundante en individuos fue el bosque seco; en época seca el bosque de ribera fue el que presentó el mayor número de especies e individuos”, explica Medina.

 

Sabana arbolada


El mayor recambio temporal de especies dentro del mismo hábitat lo presentó la sabana arbolada. Las especies que dominaron la comunidad en ambos periodos climáticos fueron Gonatodes albogularis, Anolis tropidogaster y Anolis auratus.


La disimilitud en cuanto a las abundancias y la composición de las especies que se presentó entre épocas climáticas fue del 34% y las especies que más contribuyeron a esto fueron Ameiva praesignis, Mabuya sp. y Holcosus festivus.


Se determinó que los lagartos mostraron mayor amplitud y las serpientes más alta superposición en el uso del tiempo de actividad en los dos periodos climáticos.


Además, la tendencia general en la composición y la estructura de la comunidad de reptiles poco cambia entre épocas climáticas (época seca y época de lluvias); sin embargo, se presenta una mayor diversidad en el periodo de lluvias donde la abundancia de algunas especies aumenta claramente.


El investigador de la U. N. concluyó: “Los reptiles del complejo cenagoso de Zapatosa mostraron, en general, una mayor amplitud en el uso del tiempo y el espacio en época de lluvias; el uso y la superposición temporal y espacial en los hábitats presentaron un mayor cambio de una época climática a otra, mientras que en los microhábitats fue muy baja la variabilidad en el uso y superposición”.


Finalmente, las serpientes reaccionan de modo diferente a los demás grupos de reptiles en cuanto a la amplitud de uso del microhábitat y el tiempo.