Ciencia España , Salamanca, Martes, 05 de noviembre de 2013 a las 19:33

Los elementos que construyen la cultura científica, a debate

Primera jornada del seminario internacional ‘Indicadores de cultura científica y tecnológica’

JPA/DICYT El Instituto de Estudios de la Ciencia y la Tecnología (eCyT) de la Universidad de Salamanca ha celebrado hoy la primera jornada del semanario internacional ‘Indicadores de cultura científica y tecnológica’ con la participación de destacados expertos en este campo y la presentación de parte de un proyecto de investigación que trata de analizar diversos elementos sobre percepción pública de la ciencia.


Martin Bauer, editor jefe de la revista más importante del mundo en este campo, Public Understanding of Science, e investigador de la London School of Economics, impartió la conferencia inaugural, en la que presentó un estudio sobre la cultura científica en España. A pesar de que desarrolla su trabajo en Londres, dispone de una amplia base de datos para comparar la evolución de la percepción de la ciencia en diversos países.

 

En declaraciones a DiCYT, Bauer se refirió al proyecto de investigación liderado por Miguel Ángel Quintanilla, director del eCyT, que se denomina, precisamente, ‘Indicadores de cultura científica y tecnológica’. Aunque aún no lo conoce en profundidad, aseguró sentir mucho interés porque se trata de una iniciativa que también estudia la cultura científica desde perspectivas tan diversas como las encuestas de percepción, la prensa digital, la Wikipedia y los libros de texto.


Desde su punto de vista, el gran reto en este campo de investigación es construir indicadores fiables sobre cultura científica, aunque los datos que él maneja permiten sacar ya algunas conclusiones relevantes. Por ejemplo, que los países cuya ciudadanía posee una formación científica más sólida tienden a ser más críticos y a valorar cada proyecto por separado en lugar de tener una visión ideal de la ciencia en general, como ocurre con los países con una menor cultura científica.

 

Actitud crítica


En la misma línea se manifestó José Antonio López Cerezo, experto de la Universidad de Oviedo, que habló de la importancia de combinar el apoyo a la ciencia con una actitud crítica en un sentido constructivo con respecto a los riesgos o dilemas que puede presentar la vanguardia de la investigación y el desarrollo tecnológico.

 

Esa actitud crítica “brilla por su ausencia”, por ejemplo, en el campo de las encuestas, que en su opinión “sólo tratan de detectar potencialidades, beneficios y promover datos que tengan que ver con aspectos positivos de la ciencia”. Generalmente, “el problema es el propio cuestionario, que sólo pregunta por los beneficios”.

 

Así, se descarta “a los españoles que son críticos leales o escépticos leales, personas inteligentes, urbanas, entre 25 y 45 años, con alto grado de escolarización, alto nivel de conocimientos científicos, que apoyan decididamente a la ciencia y son conscientes de los grandes beneficios de su desarrollo, pero al mismo tiempo son cautos y conscientes de los efectos negativos y de los riesgos que puede tener la ciencia si no es adecuadamente regulada y controlada”.

 

El caso de los 'hackerspaces'

 

Otro de los participantes destacados de la primera jornada, Eduardo Aibar, especialista de la Universitat Oberta de Catalunya, mencionó un tipo de participación activa por parte del público en el ámbito de la tecnología: los 'hackerspaces'. “Es un fenómeno emergente en muchos países en los últimos años, son espacios en los que gente que quiere manipular tecnología se reúne y, mediante procesos de aprendizaje y de compartir experiencias, fabrica instrumentos para uso propio o de cualquiera. Es la filosofía del software libre aplicada a los artefactos”, comentó.


Este fenómeno relacionado con la cultura científica y tecnológica “es muy importante”, afirmó Aibar, “porque vivimos en un momento en el que los dispositivos tecnológicos, especialmente en el ámbito de la electrónica, son cada vez más cerrados en un doble sentido. Primero, porque son difíciles de abrir físicamente; mientras que antes una radio se podía abrir con un destornillador, ahora incluso puedes tener problemas legales si lo haces. Y segundo, son cerrados en el sentido de que el software está filtrado a través de las plataformas de las marcas”, por ejemplo, las aplicaciones de algunos móviles. Por eso, “este tipo de espacios intentan recuperar la capacidad ciudadana de manipular los artefactos que nos rodean”.


En este primer día del seminario, se han presentado dos de las cuatro partes que componen en proyecto del Instituto eCyT: las encuestas de percepción, a cargo de Libia Santos; y el análisis de los medios digitales, a cargo de Ana Victoria Pérez. Para mañana quedan el estudio sobre los contenidos científicos de Wikipedia y de los libros de texto.