Ciencia Panamá , Panamá, Martes, 17 de diciembre de 2013 a las 15:02

Los escarabajos tienen instintos maternales

Los escarabajos coloridos revelan secretos de las primeras etapas de la conducta social, mostrando signos explícitos de instintos y atención materna

STRI/DICYT Un equipo del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, el Centro Universitario de Lavras, Staatliches Museum für Naturkunde Karlsruhe, y la Universidad Libre de Bruselas describieron la atención materna en ocho especies de escarabajos, lo que contribuye a nuestra comprensión de la evolución del comportamiento social.

 

Dentro de los crisomélidos, la atención materna se encuentra en sólo dos de las 15 subfamilias: los crisomelinos, Chrysomelinae y los escarabajos tortuga, Cassidinae. La atención materna puede aumentar su supervivencia debido a que sus estados inmaduros de movimiento lento, a menudo expuestos en superficie de las hojas, son más vulnerables a los depredadores y parasitoides.

 

Mientras que los cuidan, las madres reaccionaron agresivamente atacando hasta el borde de la hoja cuando un observador introdujo un palo delgado en el área. El ataque, los pisotones y la agitación continuaron durante un corto período de tiempo después de que se eliminara el estímulo.

 

En dos especies del género Doryphora las madres defienden los huevos y las larvas que se alimentan de la enrredadera de la familia de las adelfas, las Apocyanaceae, bloqueando el acceso a las hojas, donde están sus hijos y ahuyentando a los depredadores agitando las hojas. Para poner esto en contexto, una tercera especie Doryphora fue estudiada minuciosamente por Bill Eberhard casi bajo las mismas condiciones y no observó cuidado maternal alguno. Una forma menos agresiva de la atención materna se encuentra en dos especies de Platyphora y cuatro especies de Proseicela asociadas con arbustos y árboles pequeños en la familia del tomate.

 

"Aún se mantienen vacíos principales en nuestra comprensión de la historia natural de ambos grupos, incluyendo la identidad de sus depredadores y parasitoides", explica el científico del Instituto Smithsonian en Panamá, Don Windsor, uno de los autores del estudio. "Instamos al estudio continuo de estos magníficos insectos, sus enemigos y sus defensas, tanto del comportamiento y químicos, especialmente en los bosques a lo largo de la vertiente oriental de la cordillera Central y Sur de América."