Ciencia España , Burgos, Miércoles, 24 de noviembre de 2004 a las 18:13

Los expertos señalan los tratamientos farmacológicos como claves en los casos de hiperactividad infantil

El jefe de la Unidad de Salud Mental de Burgos advierte que la imposibilidad de realizar ensayos clínicos con menores "nos pone entre la espada y la pared"

Sergio Corral/DICYT Los tratamientos farmacológicos desarrollados para los casos de hiperactividad infantil han demostrado su eficacia, especialmente el uso de metilfelidato y la atomoxetina, si bien los mejores resultado se obtienen de un tratamiento múltiple que aune fármacos con la terapia socioeducativa y el tratamiento psicológico-psicoterapéutico. Esa es la opinión de algunos de los organizadoresl de la I Reunión sobre Hiperactividad y Trastornos Asociados, que ha tenido lugar la semana pasada en Burgos.

 

El doctor Jesús de la Gándara, jefe de la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil del Área de Burgos asegura que son varias las líneas de investigación en las que profesionales de todo el mundo están trabajando para lograr mejores resultados en los tratamientos a los que se someten los niños y niñas a los que se les ha diagnosticado un cuadro clínico de hiperactividad o algún trastorno asociado. "El problema con el que nos encontramos", asegura De la Gándara, es que el hecho de que los ensayos clínicos en niños menores de 18 años esté prohibido por ley en España hace que “estemos entre la espada y la pared, ya que tenemos que hacer tratamientos normales en el ámbito clínico normal y de ahí derivar los datos que obtengamos”.

El que fuera presidente del comité organizador del encuentro que se celebró en Burgos los días 18 y 19 de noviembre, y que reunió en la capital burgalesa a más de 200 especialistas provenientes de diferentes comunidades autónomas, asegura que “el metilfelidato es, en la actualidad, el medicamento más conocido” y añade que “en un futuro inmediato -ya que se está comercializando en EEUU y en algunos lugares de España- otro fármaco que parece ser muy prometedor para estos casos es la atomoxetina”.

“Nuestra labor de permanente indagación”, continúa De la Gándara, hace que “participemos en congresos y realicemos publicaciones al respecto, ya que lo que no hemos hecho ha sido ningún ensayo clínico sobre investigación de nuevos fármacos”.

José Vicente Pozo, psiquiatra de la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil del Área de Burgos matiza que “hay estudios donde se ha intentado comparar la efectividad de los diversos tratamientos aislados, como son el farmacológico, el socioeducativo y el psicológico-psicoterapeútico, en los que se ha demostrado que el más eficaz ha sido el farmacológico”. Bien es cierto, continúa el doctor Pozo que “en todos los casos analizados, el beneficio fue mayor cuando se utilizaron los tres tratamientos en conjunto”. 

El doctor Del Pozo justifica la eficacia del tratamiento farmacológico en el hecho de que “permite el abordaje de otros problemas bajo el efecto de tratamiento. Es decir, que si logras controlar la conducta y logras mejorar el aprendizaje, lógicamente la intervención en el entorno familiar y escolar resulta más fácil y más atractiva”.

Xoxe García Soto, psicólogo de esta misma unidad, asegura que “los niños que se someten a un tratamiento centrado en los fármacos, que es el que se utiliza en la mayoría de los casos tratados, experimentan una clara mejoría”. Una vez que se consigue estabilizar el comportamiento del niño, prosigue, “es cuado las técnicas psicológicas de orientación familiar consiguen una buena recuperación del paciente”.

El doctor García Soto matiza que “en el caso de no atención, está comprobado que la mitad de esos niños, mantendrán los mismos síntomas en edad adulta, y sabemos también que existen consecuencias peleagudas a lo largo del desarrollo.  Y pone como ejemplo el hecho de que los jóvenes hiperactivos que no han recibido tratamiento tienen el triple de multas de tráfico y les han expulsado del clase al menos una vez. 

Nuevo libro 

Jesús de la Gándara junto con sus dos más cercanos colaboradores, los doctores Javier Vicente Pozo y Xoxe García Soto, presentarán la próxima primavera un libro con el que “pretendemos dar una versión bastante rigurosa y científica del asunto, pero a la vez, que pueda ser muy útil para que los padres de los niños de toda España puedan leerlo y beneficiarse”. La publicación que verá la luz bajo el sello de la editorial Planeta, y que “seguirá la línea de otros que hemos hecho anteriormente y que tuvieron mucho éxito como Tengo cincuenta años, ¿qué me pasa doctor? o Viva cien años pero vívalos bien".

Alteraciones asociadas
La hiperactividad no se suele diagnosticar antes de los seis años, y su sintomatología suele reducirse con la edad, aunque enntre un 40 y un 60% de los casos se mantiene en la edad adulta. Además, el 40% de los niños con este tipo de trastorno tienen dificultades en el aprendizaje, y aproximadamente la mitad de ellos tienen asociada alguna alteración psiquiátrica como ansiedad, rabietas y miedos, depresión, baja autoestima y otros tipos de trastornos. La mitad de las consultas que se atienden en los servicios de Salud Mental Infanto-Juvenil están motivadas por los trastornos de déficit de atención con hiperactividad. Un trastorno psiquiátrico que en la actualidad presentan entre el 3 y el 6% de los niños en edad escolar, y que afecta al 9’2% en el caso de los niños y el 2’9% de las niñas.