Ciencia España , Castilla y León, Lunes, 13 de julio de 2009 a las 18:26

Los proyectos de investigación, principal ayuda al desarrollo de las universidades públicas

El Observatorio Interuniversitario de Cooperación Internacional al Desarrollo de Castilla y León muestra en un informe el panorama de colaboración

CGP/JPA/DICYT El Observatorio Interuniversitario de Cooperación Internacional al Desarrollo de Castilla y León ha presentado hoy de forma simultánea en las cuatro universidades públicas de la comunidad su primer informe anual, en el que hace un diagnóstico sobre la situación de la ayuda al desarrollo en diferentes ámbitos: ayuntamientos, diputaciones, Gobierno autonómico, organizaciones no gubernamentales (ONGD) y otros sectores sociales. El informe refleja que la principal aportación al desarrollo de las universidades de la región son los proyectos de investigación, frente a la línea de financiación directa que siguen otras instituciones.


En Valladolid, Luis Javier de Miguel, director del Área de Cooperación de la Universidad, y Luis Pérez, coordinador del informe, han señalado que durante el periodo analizado (2005-2007) las acciones más relevantes desde el ámbito universitario se han basado “en la docencia y la investigación”. Así, la educación para el desarrollo centra asignaturas, proyectos fin de carrera y cursos de posgrado; mientras que tan sólo la Universidad de Salamanca y la de Valladolid cuentan con fondos de cooperación. No obstante, las otras universidades públicas de la comunidad, la de León y la de Burgos, proyectan ya crear este tipo de infraestructuras para la ayuda económica.


Según ha manifestado Luis Javier de Miguel, la cooperación al desarrollo es objeto “de 16 proyectos de investigación vigentes en la Universidad de Valladolid”. Gran parte de estas iniciativas están dirigidas al mismo espacio geográfico: el norte de África. Así, científicos de la institución académica trabajan en la caracterización termodinámica de nuevas mezclas de combustibles derivados del petróleo y del gas natural; la integración y el desarrollo urbano-ambiental de los asentamientos urbanos periféricos; la optimización de las prestaciones de una central para la conversión de la energía de las olas, o la puesta en valor del patrimonio morisco tunecino.


Por otro lado, investigadores de la Universidad de Valladolid llevan un proyecto para la realización de un diccionario bilingüe de uso español-vietnamita, tal y como ha explicado el director del Área de Cooperación, y otros realizan estudios para identificar el papel de las instituciones de I+D en la región iberoamericana.


Fortalezas y limitaciones


Desde un enfoque general, el coordinador del informe ha precisado que la región cuenta con “fortalezas” en materia de cooperación, como el importante número (195) y la diversidad de las ONGD y los agentes vinculados a la cooperación; el aumento en la dotación de recursos económicos por parte de las diferentes instituciones “salvo alguna excepción, como la Diputación de Segovia o el Ayuntamiento de León”, o el marco normativo “cada vez más amplio” en este sentido. Sin embargo, existen ciertas “limitaciones”, como el enfoque de estas ayudas, “muy centradas a Latinoamérica por el vínculo que existe con ella”, así como la asignación de recursos, “lejana todavía al 0’7 por ciento establecido a nivel internacional”. En la actualidad, por cada ciudadano las instituciones aportan cinco o seis euros a la cooperación, mientras que la media estatal se sitúa “en nueve o diez” y determinadas comunidades autónomas “invierten hasta 20 o 25”. En Castilla y León, la provincia que más aporta es Burgos.

 

Centrados en Iberoamérica

 

Por su parte, en Salamanca, el director de la Oficina de Cooperación de la Universidad de Salamanca, Luis Norberto González, ha destacado que la comunidad está "en una fase de crecimiento" en este campo. "Si comparamos con comunidades autónomas que llevan mucho más tiempo, nos queda camino por recorrer", admite, aunque destaca que el esfuerzo total de la Junta, que aporta la mayor parte, y otras administraciones se acerca a los 12 millones de euros. Asimismo, la actividad de las ONGD que concurren a estas convocatorias se centra en Iberoamérica, que aglutina dos terceras partes de los recursos, mientas que el resto se dedica al África subsahariana.

 

El informe incluye recomendaciones como enfatizar la organización y capacitación de personal específico para esta actividad que ayude a optimizar la gestión de los recursos dentro de las administraciones públicas. También en materia de política y coordinación recomiendan avanzar en la definición propia de una política de cooperación apegada a los estándares de las organizaciones nacionales e internacionales. Otro de los aspectos que subraya es la necesidad de que las empresas se impliquen más en los esfuerzos comunes para contribuir con los países en vías de desarrollo.

 

Observatorio de Cooperación
En junio de 2008 la Junta de Castilla y León y las universidades públicas de la comunidad acuerdan impulsar la investigación sobre la cooperación internacional al desarrollo a través del Observatorio Interuniversitario. Se inició así un proceso de análisis cuyo primer resultado visible es este informe, en el que se desgrana el estado actual de la ayuda oficial al desarrollo, las características y actividades de las ONGD, la cooperación universitaria, el aporte de las empresas y entidades financieras y el mensaje que transmiten los medios de comunicación. Todo ello en base a contribuir a la lucha contra la pobreza en el mundo.