Ciencia México , México, Viernes, 02 de mayo de 2014 a las 14:10

Mejoran el diagnóstico y tratamiento del cáncer con técnicas moleculares

El avance médico permite ofrecer terapias personalizadas contra variantes de la enfermedad

AGENCIA ID/DICYT En el Centro Médico ABC, ubicado en la ciudad de México, implementaron diversos métodos de diagnóstico molecular capaces de detectar marcadores o alteraciones genéticas en varios tipos de cáncer, lo que permite seleccionar una terapia personalizada a cada paciente y dirigida contra los genes mutados que provocan la enfermedad.


Para tal fin se creó el Laboratorio de Patología Molecular, gracias a que un paciente con cáncer, sensible a la necesidad de que existiera en México un lugar donde se realizarán diagnósticos oportunos del padecimiento, decidió realizar una donación para que en el hospital se adquiriera el equipo necesario, lo que tuvo lugar el año pasado.


“Si bien las técnicas de biología molecular aplicadas al diagnóstico clínico existen desde hace 20 años, en el país tienen poco tiempo de haberse establecido. Se calcula que alrededor de cinco años en algunos de los Institutos de Salud y universidades, donde se comenzaron a utilizar en el campo de la investigación”, señala el doctor César Lara Torres, jefe del laboratorio referido.


Agrega que antes, cuando se requería, se enviaban las muestras de tejido tumoral a laboratorios ubicados en el extranjero para que fueran analizadas con técnicas moleculares, lo que dificultaba el manejo e incrementaba los tiempos y los costos.


Asimismo, explica que las herramientas de la biología molecular permiten encontrar alteraciones en la información genética contenida en el ácido desoxirribonucleico (ADN) y el ácido ribonucleico (ARN), asociada a mutaciones vinculadas a ciertos tipos de cáncer y a blancos moleculares, a los cuales se les ha encontrado un medicamento que funciona de manera más eficaz.


“Hay varios ejemplos de lo anterior, como es el caso de la leucemia granulocítica crónica, cáncer que surge dentro de la médula ósea y da lugar al crecimiento acelerado de células inmaduras que producen cierto tipo de glóbulos blancos. Esta enfermedad se origina a causa de una translocación recíproca (desplazamiento de un segmento de un cromosoma a un nuevo lugar en el genoma) de los cromosomas 9 y 22, en donde existe sobreexpresión de una proteína (tirosina cinasa) que puede ser inhibida por un medicamento que se llama imatinib”, detalla Lara Torres.


De acuerdo con el patólogo, este tipo de diagnóstico es útil para un porcentaje importante de los diferentes tipos de cáncer, ya que existen tumores en lo que se encuentra una cantidad elevada de marcadores moleculares o mutaciones específicas. Sin embargo, reconoce que hay casos en los que se desconoce lo que ocurre genéticamente en el tumor.


“De los tumores más frecuentes donde es posible detectar un número elevado de alteraciones genéticas se encuentran los de mama, colon, ovario, sangre y pulmón, entre otros, por lo que el diagnóstico molecular permite predecir su comportamiento”, apunta.


Asimismo, indica que las técnicas de biología molecular más usadas por su sencillez, costo asequible y facilidad de implementación son las denominadas hibridación in situ fluorescente (FISH), el PCR, el PCR tiempo real, el PCR punto final y la secuenciación, que son las que se utilizan en el Laboratorio de Patología Molecular del Hospital ABC.


Respecto a su funcionamiento, el doctor Lara Torres comenta que prácticamente están enfocadas en la identificación de alteraciones en el ADN y ARN. Y en cuanto a sus ventajas, resalta que aumentan la sensibilidad y especificidad en el diagnóstico de enfermedades. “Pero no son un sustituto de los estudios tradicionales, sino un complemento, por ejemplo, del examen físico, la clínica, estudios de imagen e histología (análisis de muestras de tejido a través del microscopio)”.


Con la implementación de las técnicas de diagnóstico molecular en el Hospital ABC ha sido posible reducir los tiempos de espera de cuatro semanas a unos cuantos días. Esto facilita que el oncólogo defina con mayor rapidez el tratamiento del paciente, lo que mejora el pronóstico de la enfermedad.