Ciencia México Ensenada, Baja California, Jueves, 19 de junio de 2008 a las 09:42

México inicia la II fase de su estudio sobre la circulación marítima en aguas profundas

El proyecto se inició el año pasado y está previsto que se mantenga hasta 2013

CONACYT/DICYT La entidad Petróleos Mexicanos (PEMEX) ratificó al Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) como la institución responsable de ejecutar la segunda etapa del “Proyecto integral de mediciones oceanográficas”, estudio que permitirá a la paraestatal conocer a detalle las condiciones de la circulación marítima en aguas profundas del Golfo de México. El proyecto inició formalmente en noviembre del año pasado, cuando el CICESE instaló nueve anclajes de los que se suspendieron instrumentos para registrar en forma automática variables oceanográficas como la velocidad y dirección de la corriente, la temperatura y salinidad del agua y la presión hidrostática, información que se monitoreó durante casi nueve meses y se almacenó en memorias electrónicas.


Según informó el doctor Antonio Badán Dangón, investigador del Departamento de Oceanografía Física del CICESE y líder de este proyecto, en esta segunda etapa se tiene previsto instalar 24 nuevos anclajes y algunas boyas para recolectar datos meteorológicos y más información sobre el océano. Debido a la cantidad de equipo que se utilizará, se realizarán tres cruceros a bordo del buque oceanográfico “Justo Sierra” de la UNAM.


Durante estas travesías se aprovechará para recuperar la información de los “instrumentos que colocamos en noviembre del año pasado, con eso tendremos la primera serie de datos que nos va a proporcionar información mucho más precisa de las zonas en las que PEMEX está considerando realizar exploración y explotación de hidrocarburos”, indicó.


El investigador confirmó que durante esta etapa del proyecto se integrará un cluster de cómputo para “correr” modelos numéricos que simulen la circulación de las corrientes marinas. El cluster acaba de ser adquirido e instalado en el edificio de la Dirección de Telemática del CICESE, en donde se le realizan pruebas iniciales.


Antonio Badán explicó: “un modelo numérico de la circulación es una simulación hecha en computadora. Básicamente son mapas con animaciones que se generan a partir de cálculos de la dinámica del golfo, los cuales requieren una capacidad de cómputo muy grande. Una manera de hacer estos cálculos es utilizando un cluster, que es un enjambre de procesadores equivalente a concatenar algo así como 200 computadoras.”


La adquisición de este nuevo cluster fortalecerá la infraestructura del CICESE en cómputo del alto rendimiento, pues la institución ya cuenta con dos supercomputadoras, un cluster de menor tamaño y acceso a Internet2.


Respecto a lo que podría esperarse de un proyecto como éste desde el punto de vista científico, Antonio Badán dijo: “estamos descubriendo cosas que no sabíamos, lo cual es muy frecuente en la ciencia.”
“En noviembre, cuando realizábamos mediciones en esa zona, ocurrieron las inundaciones en Tabasco. Hubo entonces una importante descarga de los ríos y eso generó una especie de lente de agua dulce, es decir, una interacción entre la circulación del agua costera y la circulación del agua profunda. Con ello surge claramente la necesidad de un proyecto para entender la circulación en la plataforma continental ante el forzamiento del agua profunda y el aporte de los ríos, o la necesidad de entender la naturaleza de los ‘nortes’ que se presentan en el golfo de México en invierno y cómo afectan la región”.


Durante la conferencia de prensa en que se anunció que CICESE continuará al frente del proyecto, el Dr. Federico Graef Ziehl, director general del centro, informó que para esta segunda etapa se invertirán 135 millones de pesos -durante la primera se invirtieron 60 millones- y que la investigación tendrá una duración total de 6 años.


“Pensamos que la fase más intensa de financiamiento será en 2008, que es cuando vamos a instalar la mayor parte de los instrumentos. Luego, entre 2009 y 2013, los esfuerzos estarán orientados al mantenimiento -de la instrumentación- y al análisis -de la información-”.