Ciencia Brasil Campinas, Brasil, Lunes, 23 de noviembre de 2009 a las 15:24

Miguel Ángel Quintanilla aboga por un nuevo modelo de cultura científica cívica frente a modelos tradicionales

En la conferencia inaugural del Foro Iberoamericano de Comunicación y Divulgación Científica que está tendiendo lugar en Campinas, Brasil

BGA/DICYT El profesor de Filosofía de la Ciencia, Miguel Ángel Quintanilla ha abogado por un modelo de cultura científica cívica frente a otros modelos tradicionales en la ponencia inaugural del Foro Iberoamericano de Comunicación y Divulgación Científica que ha comenzado hoy en la universidad brasileña de Campinas, y que se prolongará hasta el próximo día 25 de noviembre.

 

Durante su intervención, el profesor Quintanilla abogó por la necesidad de diseñar un modelo de cultura científica alternativo con una perspectiva cívica de la cultura que contemple algunos rasgos específicos. Entre estos rasgos que propone figura la necesidad de adoptar una visión cooperativa de la ciencia, frente a la tradicional visión competitiva. Quintanilla también señaló que esta perspectiva cívica implica entender la divulgación como un efecto de mancha de aceite, la ciencia se extiende en horizontal y no sólo en vertical (modelo cascada), tal y como señalan algunas teorías más tradicionales, por ello es necesario tener en cuenta que la divulgación no solo se realiza desde las instituciones productoras de ciencia, si no que la transmisión de este conocimiento se produce también en otros contextos (museos, clubs de ciencia, etc).

 

El tercer rasgo que ha defendido el profesor de la Universidad de Salamanca, ante el público iberoamericano presente, ha sido el conocimiento abierto y defendió que “la ciencia básica debe ser un lujo al alcance de todos”. Igualmente, no se olvidó de las tecnologías al afirmar que “deben ser controlables por el ser humano” y apostó por huir de la idea de una tecnología no controlada por la sociedad, a la vez que propuso que este nuevo modelo cívico haga verdadera difusión de la ciencia y no “marketing científico”, señaló que debe aportar formación y no sólo transmitir los valores de la ciencia, porque de otro modo, no se estaría contribuyendo a mejorar la cultura científica, si no solo a difundir los valores universales que la ciencia representa.

 

Miguel Ángel Quintanilla terminó su exposición enfatizando la responsabilidad de los ciudadanos en la ciencia, como parte activa de esta perspectiva cívica de la cultura científica y abogó por potenciar este nuevo modelo más integrado con la sociedad para lograr que el público “no se sienta amenazado por la ciencia, sino responsable de ella”.

 

En este sentido, también indicó que la labor de los periodistas y divulgadores científicos pasa porque sean capaces de “hacer buenos mapas del conocimiento científico que tenemos”, tal y como ocurre con los mapas y planos de orientación en las ciudades, que no contienen todo el conocimiento, pero si el suficiente para permitir hacerse una idea de lo que representan. De igual modo, los periodistas deben ser capaces de reflejar de manera fiel la realidad, aunque sean incompletas en algunos puntos.

 

Foro Iberoamericano de comunicación y divulgación científica
La universidad brasileña de Campinas acoge desde hoy y hasta el próximo día 25 el I Foro Iberoamericano de Comunicación y Divulgación Científica organizado por dicha institución en colaboración con la Organización de Estados Iberoamericanos, la Agencia Española de Cooperación Internacional, la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología y el Instituto de Estudios de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Salamanca. Durante estos días se debatirán aspectos prácticos y teóricos sobre la divulgación y la comunicación científica y también se presentarán algunas iniciativas concretas como la Agencia Iberoamericana de Comunicación Científica, DICYT, el Servicio Nacional de Noticias Científicas (SINC) y la agencia europea Alpha Galileo.