Ciencia Colombia , Bogotá D.C., Miércoles, 26 de noviembre de 2014 a las 09:58

Nanotubos de dióxido de titanio, claves para sensores ultravioleta

Este trabajo hace parte de un proyecto que incluye a los departamentos de Física e Ingeniería Química, bajo el mando de los profesores Anderson Dussan y Hugo Zea

UN/DICYT  La importancia de utilizar nanoestructuras tubulares de este material radica en que es económico, fácil de conseguir y no tóxico. Así lo demostraron las pruebas realizadas en la Universidad Nacional.

 

Para su tesis de Maestría en Ciencias–Física, Heiddy Paola Quiroz analizó la utilidad de estos sensores para comprobar si hay filtro de rayos ultravioleta (UV) en cremas, anteojos y otros productos de protección solar.

 

A nivel de laboratorio, los sensores pueden contribuir al estudio de la nanolitografía, determinando si hay emisiones de luz que la afecten. También existen usos en fotoconductividad.

 

“Los nanotubos de dióxido de titanio pueden usarse en celdas solares, como dispositivos fotovoltaicos. También hay sensores fuera de los UV que sirven para medir la glucosa en la sangre, químicos en soluciones y sensores de gases”, destacó la investigadora.

 

Para llegar a estos materiales, primero se hizo la síntesis por anodizado electroquímico, proceso en el que se fuerza la oxidación del titanio, para la fabricación del sensor. De igual forma se incluyó fluoruro de amonio como ayuda para las muestras de voltaje.

 

Esta información, junto con la caracterización morfológica y estructural de los nanotubos, las medidas y diámetros de los mismos, fue tomada en cuenta con las propiedades ópticas para saber dónde funcionará el sensor.

 

Otro aporte, según Heiddy Quiroz, fue que no se hicieron pruebas de corriente sino de voltaje, tanto constante como alternante. En el primer caso se generaron tubos lisos y en el segundo se presentaron nodos en las paredes, que afectaron las propiedades ópticas del sensor.

 

Ambas medidas sirven, pero varía el rango de señal y la especificidad que se necesita dependiendo el uso. Si el voltaje es constante, la región del espectro electromagnético donde los sensores miden la luz se reduce, mientras que cuando es alternante, se amplía.

 

“En conclusión, demostramos que los nanotubos sí sirven para los sensores ultravioleta y, aunque también son útiles para otras longitudes de onda, las señales UV son más fuertes, intensas y fáciles de detectar”, explicó la candidata a magíster.

 

Ahora, la proyección que se tiene es aplicar el dióxido de titanio en áreas como la biomédica, en la que se está trabajando con hidroxiapatita, material del que se compone el hueso, para tratamientos y trasplantes.

 

Este trabajo hace parte de un proyecto que incluye a los departamentos de Física e Ingeniería Química, bajo el mando de los profesores Anderson Dussan y Hugo Zea, con el apoyo de la Direccción de Investigación de la sede Bogotá, DIB.