Ciencia Cuba , Cuba, Viernes, 04 de noviembre de 2016 a las 16:18

'Nature' difunde la cooperación entre el Grupo de Óptica Atmosférica de la UVa y Cuba

El reportaje repasa la investigación cubana, en la que menciona los instrumentos de medida de los aerosoles que presta el grupo de la UVa al Centro de Meteorología de Camagüey (Cuba)

CGP/DICYT Un artículo publicado en la revista Nature, firmado por Sara Reardon, sobre la investigación científica en Cuba, ha dado a conocer la estrecha colaboración que mantienen desde hace años el Grupo de Óptica Atmosférica de la Universidad de Valladolid (GOA-UVa) con el Centro de Meteorología de Camagüey (Cuba).

 

El artículo habla sobre la situación de la investigación en la isla caribeña, en la que se entrevistó al investigador del Grupo de Óptica Atmosférica de Camagüey (GOAC) del Instituto de Meteorología de Cuba Juan Carlos Antuña-Marrero, quien actualmente se encuentra con una estancia de un mes en la Universidad de Valladolid, gracias al apoyo económico del GOA-UVa, que dirige Ángel de Frutos.

 

Ambos grupos firmaron en 2007 un convenio de colaboración, lo que probablemente le convierte en el único convenio formal a largo plazo que tiene firmado Cuba con un grupo de investigación extranjero en materia de investigación meteorológica, según la información de la UVa recogida por DiCYT.

 

Juan Carlos Antuña-Marrero detalla la ayuda prestada por el grupo de la UVa a la investigación cubana, tanto en materiales y transferencia de conocimientos, como en la posibilidad de poder incorporar artículos científicos en revistas internacionales a las que era muy difícil el acceso, debido al aislamiento del país.

 

Además, ha posibilitado que Cuba pueda disponer por primera vez de datos sobre las propiedades ópticas de los aerosoles. De hecho, se ha dado la paradoja de que en la época de ruptura de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, el grupo cubano facilitaba datos a la NASA en AERONET, a través del GOA-UVa. Y de hecho, se ha dado un paso más con el taller celebrado en enero de 2016 al que acudió Brent Hoblen, jefe del equipo del AERONET, que marcó historia al ser la primera visita de la NASA a Cuba.