Ciencia Costa Rica , Heredia, Viernes, 18 de julio de 2014 a las 10:23

Nicoya: un laboratorio vivo

Los estudios de OVSICORI acerca del terremoto de Nicoya, dieron origen a múltiples publicaciones en revistas internacionales de gran prestigio, como ‘Nature’

UNA/DICYT Es como su hijo. Lo conoce por dentro, sabe cómo se comporta; es más, supo de su nacimiento muchos años atrás, es el terremoto de Nicoya. A Marino Protti y sus colegas del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (OVSICORI) de la Universidad Nacional (UNA) les tomó casi 20 años de minucioso análisis para comprenderlo. Estaciones sísmicas, equipo GPS, agotadoras giras a Guanacaste desde los años 90. Por eso cuando hay que hablar del terremoto de Nicoya, Protti lo hace con pasión.


Según el sismólogo Marino Protti, “el sismo de Nicoya, del 5 de setiembre del 2012, es el terremoto de subducción mejor registrado de la historia, en el que la cooperación científica internacional fue fundamental”.

 

Acerca de eventos similares en esa zona del país, Protti explicó: “el terremoto de Nicoya no representa la culminación del ciclo sísmico porque no liberó todo el deslizamiento potencial existente en la brecha sísmica de Nicoya. De hecho, otro terremoto de magnitud cercana al del 5 de septiembre, no es un escenario que aún podamos descartar, pero su magnitud difícilmente será mayor de 7,6”, agregó.

 

Ante la pregunta insistente de algunos estudiantes sobre posibles sismos de importancia en Nicoya o zonas aledañas, Protti aclaró: “¿que si después del terremoto del 2012, tenemos que esperar otros 50 años para otro similar? Mi impresión, viendo la magnitud de las deformaciones, es que difícilmente todo se pueda mantener acoplado por otros 50 años, sobre todo porque ya aquí hubo un deslizamiento importante, que está cargando aún más esa zona, entonces, de darse algo, tiene que ocurrir dentro del siguiente ciclo sísmico”.

 

OVSICORI está trasladando gradualmente a la zona sur la experiencia científica de Nicoya, de tal manera que durante el 2014 se instalarán más de 10 estaciones sísmicas. Estas posibilitarán realizar los estudios pertinentes en una región con un importante potencial sísmico, según lo ha manifestado el mismo Protti, y cuyo último evento de relevancia ocurrió el Sábado Santo de 1983. Tal vez, este sea el anuncio de su nuevo “hijo”. De ¿cuándo podrá nacer? Sólo la Madre Tierra lo sabe.