JPA/DICYT Emilio Muñoz, ex presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y miembro del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat), del Ministerio de Ciencia e Innovación, ha participado en las jornadas de cultura y política científicas que a lo largo de estos días se celebran en el marco del Máster de Estudios Sociales de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Salamanca. Este experto ha valorado la relación actual entre el conocimiento científico, la tecnología y la sociedad, en especial en relación con el medio ambiente, puesto que ha moderado una mesa redonda sobre este tema. "No tenemos una cultura que nos permita afrontar el desarrollo tecnológico actual", ha señalado en declaraciones a DiCYT, apuntando algunas teorías de por qué sucede esto.
"Quizá haya habido otros periodos de la historia de la humanidad en los que las culturas se adecuaban bastante a los cambios y a los procesos sociales y técnicos que se producían", afirma, pero hoy en día "la cultura no se adecua al desarrollo de la tecnología ni a los problemas que plantea". Esto quiere decir que "estamos en una situación de conflicto", afirma, y que hacen falta pautas culturales para el momento en que vivimos que, "obviamente, tienen que incluir el desarrollo científico con sus condicionantes, el desarrollo tecnológico ligado a la ciencia, los impactos sobre el medio ambiente y cómo se acomoda todo a una sociedad que no está preparada para afrontar estos desarrollos".
Esto sucede en parte porque el conocimiento científico y la tecnología avanzan muy deprisa, comenta, pero también porque "estamos dominados por una visión consumista en la que se sacraliza el dinero como valor, la adquisición de valores de bienestar económico, y esto desvirtúa la reflexión necesaria para adaptarse a los desarrollos tecnológicos".
Al predominar los valores del consumidor (dinero, mercado, especulación) sobre los valores del ciudadano y en un contexto de desarrollos tecnológicos muy potentes se producen comportamientos no éticos o no normativos, como la especulación financiera, para la que sólo hace falta sentarse delante de un ordenador, pone como ejemplo Emilio Muñoz.
Ética medioambiental y nivel económico alto
Un ejemplo de las distorsiones que crea esta falta de adecuación de la cultura al desarrollo es la paradoja de que el comportamiento de respeto y preocupación hacia el medio ambiente vinculado a un nivel económico alto, según el experto. "En una sociedad de consumo hasta para respetar el medio ambiente se necesita tener un nivel de renta más alto, aunque sea una contradicción, porque jugamos sobre elementos de consumo, de manera que nos venden las iniciativas que tienen que ver con el respeto al medio ambiente y esto lleva a elecciones por productos más caros debido a las estrategias del mercado", afirma.
Este hecho hace difícil exigir a los países en vías de desarrollo que respeten el medio ambiente, ya que primero quieren alcanzar los niveles de desarrollo occidentales de forma barata, lo cual explica el "fracaso" de la Cumbre de Copenhague.
Según Emilio Muñoz, la tarea de hacer llegar una mayor cultura científica al ciudadano debería ser una tarea vinculada a los centros de investigación. "Los investigadores no dejan de ser ciudadanos que enfrentan cuestiones como el medio ambiente desde posiciones variables de acuerdo con su disciplina concreta. En este sentido los científicos no tienen mucho que hacer, pero las instituciones sí pueden tener estrategias, de la misma manera que las empresas intentan compensar sus pecados con la responsabilidad social", agrega.