Ciencia España , Burgos, Jueves, 05 de julio de 2018 a las 14:48

Nuevas excavaciones para completar el esqueleto del dinosaurio de Torrelara

El sábado 7 de julio se inicia la XV campaña de excavaciones paleontológicas en la Sierra de la Demanda, yacimiento Valdepalazuelos-Tenadas del Carrascal

CGP/DICYT La XV campaña de excavaciones paleontológicas den la Sierra de la Demanda se desarrollará de nuevo en el yacimiento de Valdepalazuelos-Tenadas del Carrascal (Torrelara, Burgos). El equipo de excavación estará formado por 22 investigadores al que se sumarán otras personas encargadas de diversas tareas fuera del yacimiento para el buen desarrollo de la campaña, hasta alcanzar las 30 participantes, entre el 7 y el 22 de julio.

 

En la campaña del año 2017 se recuperaron, como piezas destacadas, 10 vértebras de la cola, una vértebra dorsal (espalda), tres vértebras sacras unidas, costillas, un hueso del pie y fragmentos de huesos craneales de un dinosaurio. Asimismo, se recogieron dos dientes de cocodrilos y madera fosilizada.

 

Los trabajos expusieron en superficie unos 100 metros cuadrados de la capa en la que yacían los huesos fosilizados del dinosaurio, pero se estima que la extensión real del yacimiento es mayor y se pueden recuperar más huesos.

 

El ambiente en el que vivió este dinosaurio se ha reconstruido a partir de los sedimentos bajo los que se encuentra enterrado: corresponde a la llanura de inundación de un río donde quedó depositado el cadáver del animal. La edad del yacimiento es de 145 millones de años, en el paso del Jurásico al Cretácico, y coincide con la edad de los yacimientos de icnitas situadas entre Quintanilla de las Viñas y Mambrillas de Lara.

 

El conjunto de piezas permite identificar a un dinosaurio de tipo saurópodo, de gran tamaño y herbívoro. La preparación de varios de sus fósiles en el laboratorio de restauración del Museo de Dinosaurios salense ha permitido conocer mejor algunas características del dinosaurio de Torrelara. Así, la hipótesis con la que trabaja el equipo científico del museo salense apunta a un dinosaurio Diplodocoideo. Esta posibilidad aumenta el interés de este ejemplar, pues fósiles de diplodocoideos son relativamente escasos en la península Ibérica. Además, su estudio puede aportar datos importantes sobre la evolución de los diplodocoideos en Europa, durante el intervalo del Jurásico al Cretácico (hace aproximadamente 145 millones de años).

 

Las expectativas de esta campaña pasan por completar el esqueleto del ejemplar, pues la mayor parte de los restos recuperados hasta ahora corresponde a la cadera y la cola del animal. Tener disponibles huesos de distintas partes del cuerpo para su estudio, permitiría identificar con más exactitud la especie a la que pertenece.

 

Un equipo multidisciplinar


Entre los investigadores participantes en las excavaciones figuran doctores en Paleontología y Geología así como licenciados, graduados y estudiantes en Biología, Biología evolutiva, Antropología, Arqueología y Restauración. La procedencia de los investigadores es variada: Castilla y León, Madrid, Cataluña, Galicia, País Vasco, La Rioja, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, México y Bélgica. Los centros de investigación o universidades de procedencia son el Museo de Historia Natural de París (Francia), Instituto Nacional de Antropología e Historia de México, Universidades de Salamanca, León, Complutense de Madrid, Autónoma de Madrid, Valencia y Politécnica de Valencia, Granada, Zaragoza, País Vasco.

 

Las excavaciones están organizadas por el Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas (C.A.S.), el Museo de Dinosaurios y la Fundación Dinosaurios de Castilla y León. Colaboran los ayuntamientos de Torrelara, Villoruebo y Salas de los Infantes, así como la Comandancia Militar de Burgos, Soria y Cantabria (Ejército de España). Se espera contar con financiación de la Diputación de Burgos, que está apostando desde el año pasado por ayudar a pequeños municipios que quieren trabajar en pro de sus patrimonios arqueológico y paleontológico.

 

Los investigadores destacan la plena colaboración de los propietarios de la finca donde se asienta el yacimiento. No solo por las facilidades dadas a la organización, sino también, como es el caso de Roberto Ortega Delgado, por la donación de algunos huesos fosilizados que recogió y conservó hasta este momento, en el que ha decidido donarlos al Museo salense para facilitar su estudio.

 

“Este es un buen ejemplo de concienciación sobre la importancia de nuestro patrimonio y la necesidad de que todos colaboremos para conocerlo mejor y ayudar a su conservación. En primera línea de esta actitud nos toca a los que habitamos unas tierras tan ricas en tesoros patrimoniales, como es el conjunto de Sierra de la Demanda, Lara y Pinares, en le sureste de la provincia burgalesa”, señala el Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas.