Ciencia Argentina , Buenos Aires, Lunes, 14 de octubre de 2013 a las 10:15

Nuevo método para detectar mercurio en la miel

A partir del empleo de “química verde”, investigadores desarrollaron una técnica que sirve para examinar el alimento, pero también como indicadora de contaminación ambiental

ARGENTINA INVESTIGA/DICYT El mercurio es un metal tóxico que puede concentrarse en la cadena alimentaria, en el ambiente y en el cuerpo humano, y producir riesgos para la salud de la población. Este metal pesado produce efectos tóxicos que incluyen daño al cerebro, riñones y pulmones. Puede provenir de zonas industriales o urbanas, del tráfico vehicular y de fertilizantes o pesticidas. El análisis de la miel permite determinar el grado de contaminación de este alimento, pero también servir como bioindicador de contaminación en el aire, el suelo o el agua.

 

“La idea es automatizar diferentes metodologías para el control de la calidad de los productos agropecuarios, en este caso la miel, y de esta manera disminuir tiempos, reducir costos y trabajar sobre la base de la química verde”, explicó a Argentina Investiga la doctora María Eugenia Centurión, investigadora de Conicet y directora del proyecto. “Además, las abejas actúan como bioindicadores de contaminación ambiental, tienen un gran área de vuelo y pueden transportar el mercurio, tanto en su cuerpo como a través del polen, y transferirlo a los productos de la colmena”, destacó la licenciada Marina Domínguez, quien desarrolló este trabajo como su tesis doctoral. Así, conociendo sus hábitos se pueden reconocer zonas con ese contaminante.

 

El método desarrollado permite reducir el tiempo del proceso de determinación más utilizado -que lleva dos horas- a sólo 16 minutos. El sistema, denominado Flow-Batch, es muy simple: consta de dos cámaras de vidrio, en una se realiza la digestión húmeda de la muestra de la miel para alcanzar la temperatura adecuada, empleando una lámpara halógena de bajo costo, y en la otra la reducción del mercurio presente en la muestra, que es llevado a su estado gaseoso mediante el agregado de un agente reductor. “Buscamos optimizar el procedimiento de digestión de la muestra, para ello nos enfocamos en el pre tratamiento y logramos un sistema automático donde la cantidad de muestras de análisis, la cantidad de reactivos y la influencia humana es mucho menor” detalló la licenciada Marina Domínguez, una de las responsables del trabajo que fue publicado por la revista “Journal of Agricultural and Food Chemestry”.

 

La mayoría de los metales nocivos que puedan estar presentes en la miel pueden detectarse con este sistema automático de determinación. Además, ha sido desarrollado de acuerdo a los principios de la química verde, ya que permite reducir la cantidad de reactivos y muestras necesarias, disminuir la necesidad de participación humana y la generación de residuos tóxicos.

 

Este trabajo forma parte de la tesis doctoral de la licenciada Marina Domínguez sobre Métodos analíticos para el control de calidad en productos apícolas, desarrollado junto al grupo de Química analítica del INQUISUR, instituto dependiente del Conicet y de la Universidad Nacional del Sur. En la actualidad, la licenciada Domínguez se encuentra trabajando en dos nuevas investigaciones que se sumarán a este proyecto, referidas a la elaboración de técnicas para la determinación de color en muestras de miel y la clasificación de mieles de Argentina según su origen geográfico con un sistema que incluye una cámara web.