Ciencia Perú , Perú, Martes, 13 de marzo de 2012 a las 11:07

Patentan una burbuja artificial para recién nacidos con presurizador de vías aéreas

La incubadora ideada propaga el calor de manera uniforme y le brinda al recién nacido un ambiente aséptico, humidificado y con bajo ruido

PUCP/DICYT El Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (INDECOPI) ha publicado la resolución que le otorga a la Universidad Católica la patente de invención de una burbuja neonatal con presurizador de vías aéreas. El equipo de inventores identificó cuáles eran las deficiencias que presentan las incubadoras neonatales presentes en el mercado: desperdicio de oxígeno, ambiente con aire contaminado, sin uniformidad térmica y alto nivel de ruido. Frente a esta realidad, crearon la Burbuja artificial neonatal que propagaba el calor de manera uniforme y le brindaba al recién nacido un ambiente aséptico, humidificado y con bajo ruido.

 

Los creadores de este invento son: Bruno Castillón, Eduardo Ajito, Carlos Albino, Andrés Barrios, Raúl Chipana, José Dávalos, José Miguel Obregón, Edwin Solórzano, Jimmy Tarrillo, Claudia Yamamoto y Romy Quispe. Todos ellos pertenecen al Grupo de Investigación de Equipos Médicos y Sistemas (GIDEMS) del Área de Bioingeniería de la Sección de Electricidad y Electrónica del Departamento de Ingeniería de la PUCP.

 

A diferencia de la anterior patente, la Burbuja neonatal con presurizador de vías aéreas adiciona las características funcionales de un equipo CPAP, que presuriza el flujo de aire que va hacia la vías respiratorias de los recién nacidos de alto riesgo. Esta burbuja cuenta con las siguientes secciones: un circuito ventilatorio, que mezcla, tempera y humidifica el aire y el oxígeno que se suministran al neonato; un anillo térmico, por donde circula el aire y mantiene la temperatura uniforme de la capsula neonatal; y un sistema electrónico programable, encargado de controlar la presión, temperatura y cantidad de oxígeno suministrado al recién nacido.

 

Cabe destacar que esta es la patente número doce que obtiene la Universidad Católica, fruto del esfuerzo y dedicación de sus inventores.