JTF/DICYT Pedro Duque impartió una conferencia en el Aula Magna de la Universidad de León en la que explicó los pormenores de su última misión espacial, denominada Cervantes, y respondió a diferentes preguntas de los asistentes sobre aspectos técnicos de este tipo de misiones. Vicente Gómez, director de Proyectos eEspaciales de nuestro pais, que acompañaba a Duque señaló en la presentación del acto que en 20 ó 25 años habrá estaciones espaciales permanentes en la Luna
La misión Cervantes consistió en la realización de diferentes experimentos a lo largo de ocho días, todos ellos relacionados con la ausencia de gravedad y que no se pueden realizar habitualmente en la Tierra. Mediante un vídeo explicativo realizado por la Agencia Espacial Europea, el astronauta español fue desgranando los aspectos más importantes de la misión y las características técnicas de la misma. Así, explicó cómo las 250 toneladas de combustible y comburente que lleva el cohete que les trasladó tardó ocho minutos en situarlos a 250 kilómetros de altura, situación en la que ya deja de notarse el efecto de la gravedad, y que de allí alcanzaron la órbita de Estación Espacial Internacional, que se encuentra a 400 kilómetros de altura. La estación, con 50 metros de longitud, fue la base desde la que nuestro astronauta desarrolló sus experimentos.
En la segunda parte de su exposición respondió a diferentes preguntas. Entre ellas explicó que la razón de que una cápsula no se desintegre al regresar a la Tierra por rozamiento con la atmósfera a pesar de alcanzar elevadas temperaturas es, fundamentalmente, cuestión de diseño de la misma, explicando a los asistentes que la forma de la cápsula permite que se cree un cojín de aire que la rodea impidiendo que el gas supercaliente en estado de plasma que se forma por rozamiento con la atmósfera y que alcanza los 1.000 grados centígrados entre en contacto con la misma. También explicó como en la actualidad los dos tipo de cápsulas utilizadas, las americanas y las rusas, tienen rendimientos similares, diferenciándose básicamente en la forma. Las primeras tienen forma de cono y son ligeramente más espaciosas para la tripulación, mientras que las segundas la tienen de campana, son ligeramente más resistentes pero también más estrechas.
Basura espacial
Otro aspecto tratado fue el tema de la basura espacial y su posible influencia sobre la estación espacial internacional. En este sentido señaló que existe un red de radares que siguen la trayectoria de los restos cuyo tamaño pudiera afectar a aquélla y que si esa trayectoria se confirma que puede interceptar a la estación, se hacen las correcciones necesarias para que los evite.
Preguntado por la situación actual de nuestro conocimiento sobre Marte, reconoció que no se conocerá con certeza los misterios de este planeta hasta que no se consiga llevar una nave tripulada hasta allí, ya que los robots que en estos momentos están explorando el planeta tienen una capacidad de actuación limitada.
Terminó su intervención señalando que percibe que los políticos europeos muestran un gran interés por la investigación espacial, y que cree que en unos pocos años se producirá un salto importante en la carrera espacial europea, en el que España participará activamente tanto con recursos materiales como h