Ciencia Panamá , Panamá, Jueves, 26 de febrero de 2015 a las 09:31

Presentan una tesis sobre el uso de bacterias para degradar hidrocarburos

Investigación a cargo de estudiantes Aminta Pérez y Lourdes Arenas, de la Carrera de Ingeniería Ambiental, de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP)

UTP/DICYT Las estudiantes Aminta Pérez y Lourdes Arenas, de la Carrera de Ingeniería Ambiental, de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), sustentaron una tesis que forma parte de un proyecto de investigación sobre el uso de bacterias para degradación de hidrocarburos.


Esta sustentación tenía como título Eficiencia de degradación de DQO y naftaleno utilizando la especie Rhodococcus equi, en un reactor en continuo a escala de laboratorio. Las dos estudiantes explicaron que su investigación se trata de un proyecto en el que se trata de confirmar la existencia de la cepa que degradar el naftaleno, el cual constaba de dos escenarios con dos tiempos de retención hidráulica diferentes. El primer escenario, de 24 horas y el segundo escenario, de 48 horas.


“Esta investigación arrojó como resultados que se pueden utilizar bacterias nativas aisladas de sedimentos marinos encontrados en la Bahía de Manzanillo, en la provincia de Colón, que pueden ser utilizadas en futuras investigaciones para degradar hidrocarburos aromáticos y utilizados también en tratamientos de agua residuales”, explicaron Pérez y Arenas.


Por su parte, Viccelda Domínguez, de la Facultad de Ingeniería Civil de la UTP, señaló que esta tesis es parte de un proyecto de investigación sobre modelo cinéticos para degradar hidrocarburos en la Bahía de Manzanillo, y es ganador de una propuesta ante la Secretaría Nacional de Ciencias y Tecnología (SENACYT), en el año 2010, y que tiene como objetivo encontrar bacterias que tengan la capacidad de degradar hidrocarburos para ser aplicados en sistemas de tratamientos biológicos.


“El proyecto, en el que participan investigadores nacionales e internacionales, tiene varios componentes para lograr los objetivos finales. Uno es monitorear la calidad del agua en la bahía; otro, monitorear hidrocarburos en la bahía; analizar el comportamiento en agitadores como incubadoras, en laboratorios y probar todo esto a través de un reactor en continua escala D en laboratorio”, puntualizó Domínguez.