TEC/DICYT La Escuela de Ingeniería Agrícola del Tecnológico de Costa Rica realiza una investigación para aplicar sistemas agronómicos y ecológicos que sean resistentes a plagas y enfermedades, que puedan tener capacidad de reciclaje y de retención de nutrientes, así como modos de producción más orgánicos. En consecuencia inició una experiencia con chiles, bajo invernadero que ya ha rendido algunos resultados.
La investigación se desarrolla en el campus del TEC en Cartago en el invernadero de metal que posee esta Escuela, con un área aproximada de 680 m2, en terrenos de textura arcillosa. Se cuenta con un moderno equipo de riego y en él se han dispuesto plantas de chile para valorar la producción, según calidad de suelo y salud del cultivo.
Para desarrollar la investigación se aplicaron diferentes tipos de abono con la idea de encontrar el abono que más conviene a la producción, y evitar el uso de agroquímicos .
Según explicó el Máster Marvin Villalobos, coordinador del proyecto, se evalúa el efecto de la gallinaza, el abono orgánico de broza de café, y un tratamiento testigo que corresponde a la utilización de sales aplicadas por sistema de riego por goteo (tradicional).
La calidad de los abonos
Con el fin de certificar la calidad de los abonos se escogerán empresas que fabriquen abono que estén certificadas y además se enviarán muestras del abono a los laboratorios del CIA de la Universidad de Costa Rica, con el fin de que les realicen análisis químicos.
Estos tratamientos se aplicarán tres veces durante el ciclo del cultivo, una a la siembra, otra al inicio de la floración y una última en producción. Además se contará con un testigo absoluto que corresponde a una parcela ubicada en un bosque poco disturbado el cual servirá como modelo para comparar los indicadores de sostenibilidad. Será necesario realizar evaluaciones de fertilidad y microbiológicos antes del inicio del ensayo para tener un patrón de comparación a través del tiempo. Estos análisis se repetirán las veces que se considere necesario para evaluar su evolución en el tiempo.
Se llevan a cabo evaluaciones de fertilidad y microbiológicos antes del inicio del ensayo para tener un patrón de comparación a través del tiempo. Además se llevará a cabo una evaluación y certificación de los sustratos que se utilizarán con el fin de que los resultados del experimento no se vean afectados.
Se utilizará un diseño en bloques completos al azar con arreglo factorial con cuatro tratamientos y dos repeticiones. Para mayor rigurosidad en el análisis estadístico se realizará un submuestreo de cuatro plantas por subparcela, a la vez se cosechará toda la parcela para obtener datos de producción total.