Ciencia Ecuador , Ecuador, Lunes, 26 de abril de 2010 a las 17:19

Recomendaciones para el manejo integrado de insectos defoliadores en cacao

El Instituto de Investigaciones Agropecuarias aconseja a los agricultores ante las larvas que atacan también a árboles frutales, aguacate, guabo o mango

INIAP/DICYT Larvas defoliadoras pertenecientes a las familias Saturdinae y Megalopigidae están atacando a los árboles frutales como el zapote, aguacate, guabo, mango y entre otros a las plantaciones viejas de cacao, especialmente del nacional y finalmente llegan al cacao CCN-51, donde causan menores defoliaciones. El instituto Nacional Autónomo de Investigaciones Agropecuarias INIAP, durante más de tres décadas ha investigado y recomendado que la principal medida de control para varias especies de larvas de mariposas de las familias Saturnidae entre las que se mencionan Rhescyntis drucei, Arsenura sp, Dirphia quaesita, entre otras, que son insectos defoliadores de árboles, frutales, forestales y dentro de ellos el cacao, es la aplicación al follaje de insecticidas biológicos a base de la bacteria Bacillus thuringiensis.

 

Estos plaguicidas deben administrarse en dosis de un litro o un kilo del producto comercial por hectárea, especialmente en las tardes. Las larvas prefieren comer las hojas durante las noches y al ingerirlas con este producto, a las 24 horas dejan de comer por que la bacteria invade sus intestinos y a las 48 horas mueren deshidratadas.

 

Este producto es de etiqueta verde, no tiene ningún efecto sobre los insectos polinizadores del cacao, y de otros organismos benéficos como las arañas, avispas y predadores que ayudan a mantener el equilibrio biológico en este cultivo; además, protege la salud de los aplicadores.

 

La polinización en cacao la realizan insectos como la mosquita Forcypomia sp, y es la principal razón por la que los agricultores no deben aplicar insecticidas de amplio espectro, como aquellos que tienen franja roja, amarilla o azul, pues son tóxicos para la salud de los agricultores, eliminan a los polinizadores, a los organismos benéficos y contaminan el medio ambiente.

 

Si ya han ocurrido las defoliaciones, es una gran oportunidad que tienen los agricultores de limpiar y podar sus árboles, y en 3 a 4 semanas estos renovarán su follaje y sus producciones no se afectarán.

 

Las mayores poblaciones de estas larvas se encuentran presentes en la época lluviosa y en los meses de febrero a marzo; es por esto que, los agricultores deben estar preparados para observar las larvas cuando estén de tamaño pequeño a mediano y tomar las medidas de control. No esperar a que éstas lleguen a tamaños grandes, ya que su control no es eficiente, ellas están preparándose para convertirse en pupas y ya no se alimentan.