JPA/DICYT El consejero de Educación, Juan José Mateos, y el de Sanidad, Francisco Javier Guisasola, han inaugurado esta tarde la nueva Unidad de Simulación Clínica de la Universidad de Salamanca, ubicada en la Facultad de Medicina. En ella podrán formarse hasta 90 alumnos a la vez en diferentes especialidades gracias a una serie de robots que simulan el posible comportamiento de los pacientes, de manera que resulta una herramienta de tecnología avanzada útil tanto para la formación de los futuros médicos y enfermeros, como para la formación continua de profesionales que ya ejercen e investigan.
En declaraciones recogidas por DiCYT, Juan José Mateos se ha felicitado por el aprovechamiento de los fondos que ha recibido la Universidad para este fin, dentro del espíritu que trae la reforma de Bolonia, de enseñanzas prácticas en la enseñanza superior.
Guisasola ha asegurado que se trata de "una gran idea" porque este tipo de unidades son "útiles para los estudiantes de grado", pero también "para la formación MIR, especialistas en las nuevas técnicas que van apareciendo y la formación continuada" porque "todos estos aparatos son verdaderos robots que sienten y padecen", de manera que "la simulación es muy parecida a lo que ocurre con los enfermos en la realidad".
Unidades como la que hoy se estrena hay en el Hospital Río Hortega de Valladolid, que además cuenta con un sistema de videoconferencias. También la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid y el Instituto de Ciencias de la Salud de Soria cuentan con instalaciones similares. "Es un gran avance, permite simular casi en las mismas circunstancias que se tendrían con un enfermo real, pero con ventajas fundamentales, puesto que los errores que se puedan cometer no los paga un enfermo sino un robot. El propio simulador detecta los errores y muestra cómo corregirlos, y generalmente se aprende más con los errores que con los aciertos", indica el consejero de Sanidad.