Ciencia España , Salamanca, Lunes, 14 de mayo de 2012 a las 14:44

Salamanca forma parte de un gran proyecto europeo que investiga la mejora de la calidad de las semillas

El Centro Hispanoluso de Investigaciones Agrarias (Ciale) es el único socio español de esta iniciativa que aglutina a cinco países

José Pichel Andrés/DICYT Científicos del Centro Hispanoluso de Investigaciones Agrarias (Ciale) de la Universidad de Salamanca participan en un gran proyecto europeo que se acaba de aprobar y que durante los próximos cuatro años tratará de estudiar la calidad de las semillas de diversas especies vegetales. La idea es comprobar de qué manera pueden influir las condiciones ambientales en aspectos como la germinación, con el objetivo de lograr mejores semillas. En la iniciativa participan científicos de Austria, Reino Unido, Alemania y Francia. El Ciale es el único representante español.

 

Los investigadores salmantinos han entrado en este proyecto como expertos en señalización hormonal de las semillas, de manera que se centrarán en conocer “cómo a través de las distintas hormonas se regula la formación de la semilla hasta su germinación”, explica en declaraciones a DiCYT Óscar Lorenzo, científico del Ciale que lidera el grupo español.

 

En particular, su línea de investigación se centra en el estudio de las hormonas vegetales que regulan la germinación. Una de ellas se denomina ácido abscísico (ABA) y, además de regular la expresión de los factores transcripcionales para hacer que la planta sea capaz de defenderse de agresiones externas, es clave en la dormición de las semillas, es decir, que inhibe la germinación. Por el contrario, las giberelinas interrumpen esa fase para dar paso a la germinación. Por eso, uno de los objetivos del proyecto es “estudiar los mecanismos de estas hormonas y mejorarlos desde el punto de vista de los estreses”. Esto quiere decir que frente a condiciones adversas para las plantas en forma de sequía, salinidad, falta de nutrientes o cualquier otra condición de estrés estas hormonas son claves para que una semilla salga adelante o no lo haga.

 

Marcadores genéticos

 

En definitiva, los científicos pretenden analizar los genes, las proteínas y los metabolitos de las semillas para analizar cómo se regulan en función del estrés que sufran. Si se encuentran los marcadores genéticos clave, en un futuro un simple análisis de unas semillas podría permitir saber si son viables en un determinado periodo de tiempo. Así, una empresa del sector podría decidir cuándo comercializar exactamente unas semillas en función de las expectativas de germinación que tengan.

 

“Buscaremos variedades que tengan mayor potencial germinativo y un posterior desarrollo de la planta más prometedor”, señala el científico. “Si a la hora de germinar la planta ya ha tenido problemas, es probable que sea más débil y tratamos de encontrar especies fuertes”, indica.

 

El grupo de Óscar Lorenzo trabaja en Arabidopsis thaliana, una planta fácil de manejar que se utiliza como modelo para muchas investigaciones. Sin embargo, sus socios europeos incorporan al proyecto más de 20 especies de interés para la agricultura, como los cereales, el guisante, el tomate o la col. “Cada grupo ha incorporado las propuestas que más le interesan, por ejemplo, los franceses están interesados en la cebada porque tiene aplicaciones en la producción de cerveza”, comenta el investigador.

 

De hecho, hay bastantes empresas interesadas en el proyecto, sobre todo en las semillas de los cereales, ya que están interesadas en que se mantengan viables durante más tiempo.

 

Los alemanes llevarán el peso de la investigación genética, mientras que la Universidad de Warwick, que posee una gran infraestructura de invernaderos, se encargará de inducir las condiciones de estrés en las semillas que después estudiarán el resto de los grupos. Así, todos los científicos del proyecto trabajarán con el mismo material.

 

Bajo el título EcoSeed-Impacts of Environmental Conditions on Seed Quality, esta investigación forma parte del programa EuropeanKnowledge Based Bio-Economy (KBBE), que aportará en los próximos años tres millones de euros para su desarrollo. De esta cantidad, 250.000 euros se invertirán en la parte de la investigación que le corresponde al Ciale.

 

Los demás socios 
 
La importancia del proyecto queda de manifiesto al ver la lista de socios. Destaca el Real Jardín Botánico de Kew (Royal Botanic Gardens, Kew), que alberga un gigantesco banco de germoplasma con más de un millón de semillas. Por parte del Reino Unido también participan la Universidad de Leeds y la de Warwick. Desde Alemania será fundamental la aportación del Leibniz-Institut für Pflanzengenetik und Kulturpflanzenforschung (IPK), así como del Max Planck Gesellschaft zur Pfanzengenetik und Kulturpflanzzenforschung. Francia es el país con más participación: Universidad Pierre et Marie Curie (París 6), Institut National de la Recherche Agronomique, el Commissariat à l'énergie atomique et aux énergies alternatives (CEA) y la empresa Limagrain Europe. Junto con España, representada por la Universidad de Salamanca, Austria es el único país con una sola institución implicada, la Universidad de Innsbruck.