JST/Tec de Monterrey/DICYT La posibilidad de que una persona de recursos limitados pueda recuperar el ojo que perdió es escasa. La razón es el elevado costo de las prótesis oculares cuya producción, en muchas de sus fases, se hace de manera artesanal.
Sistematizar todos los procesos que conlleva la elaboración de la prótesis e incluir técnicas nunca antes utilizadas para ello, es la propuesta del proyecto "Mejora en el diseño y manufactura de prótesis ocular considerando nueva técnica de construcción del iris”, patrocinado por la Cátedra de Investigación en Dispositivos Biomédicos.
"Este proyecto es muy importante para la Cátedra pues estamos aportando diferentes ventajas que harán que el usuario tenga una prótesis imperceptible", compartió el doctor Jorge Cortés, titular de la cátedra.
Agregó que en la parte de biodiseño, se han incorporado diferenciales que otorgarán mayor estética y funcionalidad al dispositivo. "Por el lado de biomaterial, una ingeniera química ha desarrollado pruebas con un material biocompatible que permitirá menores molestias al usuario y menor contaminación bacterial, además de una mucha menor irritación, y la bioingeniería aplicada en este dispositivo, que está a cargo de una ingeniera biomédica, permitirá una manufactura flexible y menos artesanal como hasta la fecha", agregó.
Los diseños impactarán en menores costos y tiempos de elaboración mucho más cortos, aseguró el investigador. "Terminando las pruebas y los registros de propiedad intelectual, queremos ponerlo a disposición del Hospital San José Tec de Monterrey y de cualquier otro hospital o clínica interesados", externó Cortés.
Colaboración internacional
Grete Gartz Moisés, estudiante de Ingeniería Biomédica de la Escuela de Ingeniería de Antioquia y de la Universidad CES en Colombia, se incorporó al equipo de la Cátedra para dar continuidad al proyecto en el que también tuvieron participación dos de sus compañeros de licenciatura de su natal Colombia.
"La apuesta es hacia una construcción sistematizada a través de la utilización de fotografía e imagenología", afirmó la estudiante colombiana.
Parte de lo que se quiere lograr es que la prótesis tenga contacto con cada músculo para que se pueda mover. "La idea es que el iris se mueva y que si se mira hacia tal lugar, la prótesis también gire. Al momento ocurre pero a muy baja escala, el movimiento no es fino, estamos investigando para perfeccionar lo que se hace actualmente", concluyó la alumna.