Ciencia Argentina , Argentina, Martes, 17 de marzo de 2015 a las 10:27

Teclado táctil para niños con problemas motrices

Este teclado plantea un método de escritura simplificado para tabletas y otros dispositivos que tengan el sistema operativo Android

ARGENTINA INVESTIGA/DICYT Investigadores desarrollaron un teclado que facilita la escritura de las personas que poseen problemas de motricidad fina. La iniciativa está dirigida a chicos en edad escolar que no pueden escribir en letra manuscrita. “Los cambios al teclado original permitieron que mi hija vaya a la escuela con ganas de aprender”, contó el padre de una niña que ya emplea el desarrollo. También podría servir para adultos mayores.

 

Un grupo de estudiantes y docentes de la materia Programación para celulares de las carreras del área Informática de la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (UNNOBA) desarrollaron un teclado simple para personas con discapacidad motriz. Este teclado plantea un método de escritura simplificado para tabletas y otros dispositivos que tengan el sistema operativo Android.

El producto fue desarrollado en conjunto con terapeutas especializados en neurodesarrollo con el objetivo de brindar a sus pacientes un método de escritura alternativo al lápiz y al papel, en un dispositivo portátil como una tableta.

“Con el desarrollo del teclado simple permitieron que mi hija pueda escribir. Fue la solución, de otra forma no hubiera podido hacerlo”, expresó Sebastián, padre de Sofía, quien tiene problemas motrices por una encefalopatía tóxica grave. El padre de Sofía contó que la niña cursa segundo grado y que al comenzar con el aprendizaje de la lectoescritura “le costaba integrarse porque su discapacidad no le permite escribir con el método tradicional de puño y letra”. “Este año comenzaron a escribir y Sofía nos manifestaba que no se sentía integrada porque no tenía cuaderno como sus compañeros”, dijo. 

“Para Sofía este desarrollo fue la solución a su problema. Ahora su cuaderno es la tableta con este nuevo teclado que realizaron los chicos de la Universidad”, resaltó el padre de la niña. 

El uso de tabletas y el software disponible contribuyen a mejorar el desarrollo cognitivo de personas con dificultades motrices, aunque la disposición original del teclado presenta dificultades para estas personas. Al respecto Sebastián explicó que su niña apretaba una tecla y “marcaba diez veces la misma letra”. “Aprender a escribir le generaba rechazo porque se daba cuenta de que no podía hacerlo”, rememoró el papá. 

“Justamente el teclado original de los dispositivos con pantalla táctil genera barreras para que las personas con alguna discapacidad motriz puedan utilizar la herramienta”, señalaron las terapeutas a Argentina Investiga. 

En este sentido, desde la cátedra se propusieron desarrollar una alternativa al teclado ya existente. El teclado soft es un método de entrada para dispositivos Android que puede ser modificado y, en este caso, los cambios permitieron facilitar la escritura de las personas que poseen algún problema de motricidad fina.

El camino al teclado

La iniciativa fue propuesta por Diego de la Riva, profesor adjunto de la asignatura “Programación para celulares”. El docente explicó que la aplicación fue desarrollada para niños en edad escolar que no pueden escribir en letra manuscrita por problemas de motricidad fina.

“Las terapeutas visualizaban que estos chicos utilizaban muy bien los teclados de una notebook pero por las dimensiones era complicado manejarse de un lado al otro, incluso por los mismos problemas de motricidad por lo que la utilización de las tabletas con este nuevo teclado es una solución”, especificó De la Riva.

Las especialistas determinaron que la tableta y el software disponible podían contribuir a mejorar el desarrollo cognitivo de los chicos. “El problema es que al querer utilizarla como método de escritura se encontraban con algunas dificultades que imposibilitaban su uso: el tamaño de teclas, el auto-completado de palabras, la repetición de caracteres, el cambio de caracteres al dejar presionada una tecla y la falta de indicaciones táctiles como tienen los teclados físicos”, reveló el docente. 

“Llevé a la cátedra los problemas que me comentaban las terapeutas y les propusimos el desarrollo de la aplicación a los estudiantes de mi materia como trabajo de cursada”, contó el profesor. Se desarrolló entonces un teclado que logró superar esas dificultades: “Tiene mayor espacio para las teclas, no tiene auto-completado de palabras, evita la repetición y el cambio de caracteres al dejar pulsada la tecla, tiene funciones especiales para cambiar de modo y genera una respuesta táctil al pasar por las teclas F, J y por el número 5”. 

De la Riva dijo que el uso de esta herramienta que desarrollaron puede ser útil también para personas mayores que, muchas veces, tienen dificultades al momento de utilizar los teclados táctiles. “Muchas veces los adultos mayores son reacios a utilizar los dispositivos tecnológicos táctiles porque se les dificulta el uso del teclado, entonces esto sirve para ellos también”, añadió el docente.

El teclado fue subido a Google Play, se puede descargar gratuitamente y en la actualidad cuenta con más de 1.700 descargas. “Hemos recibido consultas donde nos preguntaban si desarrollaríamos este teclado en otros idiomas como francés o portugués”, amplió De la Riva. 

La tecnología con fines terapéuticos

El uso de los dispositivos móviles (acceso a internet, aplicaciones móviles, modos de comunicación) colabora en la calidad de vida de las personas con capacidades diferentes. El equipo que desarrolló este teclado simple hizo hincapié en aprovechar al máximo las características de accesibilidad para tres de los sentidos (vista, oído y tacto), de manera tal que se pueda potenciar la interacción de las personas que tengan algún tipo de discapacidad. 

Además de Diego de la Riva, participaron en el proyecto el profesor Carlos di Cicco, el ayudante alumno Sebastián Sottile y los alumnos Lucas Daddiego y Julia Mendiola. Intervinieron también Cecilia Capurro (licenciada en Terapia Ocupacional) y Marcela Zaddra (Fonoaudióloga).