Cultura España , Sevilla, Martes, 17 de mayo de 2016 a las 10:40

Técnicas nucleares para la restauración de obras de arte sacro

El Centro Nacional de Aceleradores estudia "El Cristo Crucificado" de Juan de Espinal

CNA/DICYT En las últimas décadas las técnicas nucleares de análisis, por su alta sensibilidad, el carácter no destructivo de buena parte de ellas y su relativo bajo coste están teniendo un fuerte impacto en los estudios relacionados con el Patrimonio Cultural.

 

El Centro Nacional de Aceleradores (CNA) ha estudiado “El Cristo Crucificado” de Juan de Espinal, unos de los pintores sevillanos más importantes de la segunda mitad del siglo XVIII. Esta obra se encuentra ubicada en el Palacio Arzobispal de Sevilla e incluye obras de Murillo, Zurbarán y Juan de Espinal, entre otros. El Palacio Arzobispal de Sevilla es considerada como la tercera pinacoteca de la ciudad, superada únicamente por el Museo de Bellas Artes y la Catedral.

 

El cuadro de Cristo Crucificado es una de las mejores obras de Juan de Espinal (1714-1783) de las muchas que se conservan en el Palacio Arzobispal. Este artista fue discípulo de Domingo Martínez (1688-1750), y con él son los dos mejores pintores de la Escuela Sevillana de Pintura del siglo XVIII.
 

A lo largo del tiempo la obra ha tenido distintas ubicaciones dentro del Palacio, siendo la última, desde 1930 la planta baja del Palacio, donde dada la humedad existente sufrió un deterioro considerable, tanto en la capa pictórica como en el soporte y los marcos.

 

En la primavera del 2015 se decidió restaurarlo. Durante la intervención se le hizo un estudio completo con técnicas no destructivas para conocer los materiales empleados por el artista (pigmentos, preparación, imprimación), los posibles dibujos subyacentes y los repintes posteriores que sufrió el cuadro a lo largo de su historia.

 

Uno de los objetivos del presente estudio fue también intentar averiguar la autoría de este cuadro, ya que según algunas fuentes no fue realizado por Espinal.

 

Para realizar este estudio se emplearon sólo técnicas no destructivas: luz UV para evidenciar intervenciones posteriores; reflectografía infrarroja (IRR) para revelar posibles dibujos subyacentes, que generalmente están realizados por el artista principal; y fluorescencia de rayos X (XRF) para identificar pigmentos e imprimaciones inorgánicas.


Conclusiones

 

Las conclusiones que se pueden extraerse de este trabajo son que gracias a la luz ultravioleta se comprobó que la mayoría de los repintes fueron quitados con éxito en la primera limpieza, se aprecian con claridad el fondo del cuadro y por tanto las líneas generales del paisaje, y gracias a la fluorescencia por rayos X se han podido identificar la mayoría de los pigmentos inorgánicos empleados, así como las capas de preparación.

 

No se descubrió dibujo preparatorio con IRR, pero sí se obtuvieron buenos resultados con XRF, identificando la paleta del pintor. Sin embargo, estos datos no son suficientes para confirmar la autoría del cuadro y sería necesario compararlos con estudios de otras obras de Espinal. Pero no se han encontrado estudios de este tipo ni en la bibliografía ni contactando con varios centros de investigación en Patrimonio de España. Se espera, en un futuro, tener la oportunidad de analizar más obras suyas para poder obtener respuestas más exactas.

 

Referencia bibliográfica 

 

Análisis no Destructivo del “Cristo Crucificado” de Juan de Espinal
A. Kriznar, K. Laclavetine, A. I. Gamero González, M. A. Respaldiza
Estudio y Conservación del Patrimonio Cultural. Actas, 102-106 (2015)
ISBN: 978-84-608-2452-7
https://www.researchgate.net/publication/285525837_Estudio_y_Conservacion_del_Patrimonio_Cultural_Actas